El grupo minero británico Anglo American plc y la firma Arc Minerals, centrada en exploración de cobre, dieron por concluida su empresa conjunta en Zambia, tras poco más de un año sin avances sustanciales en el terreno. La ruptura fue anunciada oficialmente el 17 de octubre de 2025 y marca un giro relevante en las expectativas de desarrollo minero en el cinturón de cobre de África.
La alianza entre ambas compañías se firmó en 2022 con el objetivo de explorar y desarrollar una serie de licencias en el noroeste de Zambia, en una región cercana a la frontera con la República Democrática del Congo. Esta zona es reconocida como una de las más ricas del mundo en reservas de cobre y cobalto, minerales clave para la transición energética global.
El acuerdo establecía que Anglo American invertiría 88,5 millones de dólares para obtener hasta un 70 % de participación en el proyecto, que incluía derechos sobre más de 900 kilómetros cuadrados de terreno. Arc Minerals, por su parte, mantenía inicialmente el control operativo. La estructura del acuerdo contemplaba diversas etapas de inversión vinculadas al progreso de la exploración.
Sin embargo, a lo largo de 2023 y 2024, la actividad de campo fue mínima. No se realizaron campañas de perforación y los informes técnicos no lograron satisfacer los requisitos de avance establecidos. Como resultado, Anglo American optó por abandonar el proyecto, cediendo su posición en la sociedad y transfiriendo los fondos restantes —aproximadamente 800 mil dólares— a la cuenta de la entidad que gestionaba el joint venture.
La decisión fue confirmada por ambas partes. Nick von Schirnding, presidente ejecutivo de Arc Minerals, declaró que, si bien lamentaban la salida de su socio, la empresa estaba satisfecha de recuperar el control total del activo. “Seguimos convencidos del potencial geológico de la región, que hasta la fecha ha sido escasamente perforada”, expresó en un comunicado a los inversionistas.
El mercado reaccionó con preocupación. Las acciones de Arc Minerals, cotizadas en la Bolsa de Valores de Londres, cayeron hasta un 55 % tras la publicación de la noticia. Este desplome refleja la incertidumbre en torno al futuro inmediato del proyecto, ahora bajo control exclusivo de una firma más pequeña y con menores recursos financieros.
Desde una perspectiva operativa, la retirada de Anglo American plantea interrogantes sobre la viabilidad del yacimiento, la capacidad de Arc Minerals para financiar por sí sola las etapas subsiguientes de exploración, y el nivel de compromiso gubernamental para facilitar un entorno propicio para la inversión extranjera.
Zambia, segundo productor de cobre en África, ha buscado en los últimos años atraer inversiones internacionales para revitalizar su industria minera. Bajo la administración del presidente Hakainde Hichilema, se han introducido reformas fiscales, medidas de transparencia y acuerdos bilaterales enfocados en el sector. El país considera que el cobre es fundamental para diversificar su economía y aumentar su influencia en los mercados globales de minerales estratégicos.
No obstante, la complejidad técnica, los desafíos logísticos y las exigencias ambientales siguen representando obstáculos para los nuevos desarrollos mineros. La salida de Anglo American —una de las compañías más importantes del mundo en minería diversificada— puede enviar señales mixtas a otros inversionistas que observan la región con interés.
Aun así, la continuidad del proyecto no está descartada. Arc Minerals posee conocimiento geológico acumulado y mantiene presencia local. La firma podría buscar nuevos socios estratégicos, especialmente entre compañías con experiencia en exploración en África o fondos de inversión orientados a minerales para tecnologías limpias.
Cabe recordar que el cobre y el cobalto desempeñan un papel esencial en sectores como electromovilidad, almacenamiento de energía y redes eléctricas. En ese sentido, las reservas de Zambia continúan siendo de interés geopolítico. El control sobre yacimientos en África se ha convertido en un foco de competencia entre empresas de Occidente, China y actores emergentes.
Aunque el cierre de esta empresa conjunta representa un retroceso inmediato para las partes involucradas, también abre la puerta a una nueva etapa de definición estratégica. La empresa que ahora dirige Arc Minerals en solitario deberá demostrar, mediante resultados técnicos y gestión financiera eficaz, que el activo aún puede generar valor económico, social y ambiental.
La minería, cuando se implementa con responsabilidad y visión de largo plazo, tiene la capacidad de transformar regiones enteras, generar empleo calificado y propiciar transferencia de tecnología. Zambia ha vivido ciclos de auge y declive, pero conserva el potencial para consolidarse como un proveedor confiable de minerales críticos en el contexto global.
El desenlace de este acuerdo fallido, más que una señal de fracaso estructural, debe interpretarse como parte de los ajustes naturales del sector minero, donde la toma de riesgos, los cambios de estrategia y las reestructuraciones forman parte del proceso hacia el desarrollo de proyectos sustentables.

