En un momento en que el oro brilla como pocas veces en la historia reciente, Zijin Gold International, la unidad internacional del gigante minero chino Zijin Mining, se prepara para protagonizar una de las mayores ofertas públicas iniciales del año en Hong Kong. La operación, que comenzará el próximo 19 de septiembre con el proceso de bookbuilding, tiene como objetivo recaudar más de 3 mil millones de dólares, con una valoración proyectada de entre 30 mil y 40 mil millones de dólares, según fuentes cercanas al proceso.
Este movimiento no ocurre en el vacío. Se trata de una apuesta estratégica con ambiciones globales, respaldada por un contexto internacional donde el oro no sólo ha ganado terreno como activo refugio, sino que ha roto récords históricos. El martes pasado, la onza alcanzó los 3,673.95 dólares, impulsada por tensiones geopolíticas, la expectativa de un recorte de tasas en Estados Unidos y la persistente demanda por parte de bancos centrales, particularmente en Asia.
Zijin Gold, constituida en Hong Kong en 2007, controla todos los activos auríferos de su matriz fuera de China. La decisión de escindirla y llevarla al mercado bursátil fue anunciada en abril pasado como parte de una reorganización interna que busca potenciar la presencia internacional de la compañía en la industria del oro. Aunque la empresa no ha detallado el destino de los recursos captados en la operación, el grupo matriz indicó en su informe semestral que el listado tiene un valor estratégico para alcanzar su ambicioso objetivo de producir entre 100 y 110 toneladas de oro hacia 2028.
La estructura que presentará la oferta incluye ocho minas distribuidas en Sudamérica, Asia Central, África y Oceanía, lo que subraya la creciente diversificación geográfica de la firma. Este elemento es clave en una industria donde la seguridad jurídica, la estabilidad política y el acceso a infraestructura marcan la diferencia entre una operación rentable y un costoso fracaso.
En los últimos tres años fiscales, Zijin Gold reportó ingresos ascendentes: 1.8 mil millones de dólares en el primer ejercicio, luego 2.3 mil millones, hasta alcanzar los 3 mil millones más recientemente, según consta en su presentación ante la Bolsa de Hong Kong realizada en junio pasado. Esa progresión no solo demuestra solidez operativa, sino también una capacidad de adaptación en un entorno volátil para los metales preciosos.
La fecha tentativa para la fijación del precio de salida será el 24 de septiembre, y el debut oficial en el parqué hongkonés está previsto para el 29 de septiembre, aunque los detalles podrían modificarse en función de las condiciones de mercado. El dato no es menor: de concretarse según lo planeado, esta sería la segunda mayor IPO en Hong Kong en lo que va de 2025, sólo por detrás del gigante de baterías CATL, que levantó 4.6 mil millones de dólares en mayo.
Este tipo de operaciones refleja una tendencia clara: la minería aurífera internacional busca financiamiento para responder al creciente apetito por el oro en tiempos de incertidumbre. Y es que la materia prima está viviendo una especie de renacimiento financiero, con instituciones como ANZ pronosticando un precio de 3,800 dólares por onza hacia fin de año, mientras que Goldman Sachs anticipa que podría superar los 4,000 dólares en 2026.
El entusiasmo no es exclusivo del segmento extractivo. En el mercado de consumo, la marca china Laopu Gold, especializada en joyería de lujo, ha multiplicado su valor casi veinte veces desde su IPO en junio de 2024. Esta euforia en el mercado aurífero ha beneficiado a empresas a lo largo de toda la cadena de valor, desde la exploración hasta el consumidor final.
A diferencia de otras compañías mineras con foco en metales industriales o en recursos críticos para la transición energética, Zijin Gold ha centrado su narrativa en el valor del oro como activo estable y refugio frente a la volatilidad global. Esta estrategia, aunque tradicional, parece estar más vigente que nunca, especialmente en un mundo donde la inflación, las guerras comerciales y los conflictos regionales no dan tregua.
Desde la perspectiva del mercado, la jugada también responde a una coyuntura favorable para las bolsas asiáticas. Aunque Hong Kong ha enfrentado una desaceleración en su actividad bursátil durante los últimos dos años, operaciones como la de Zijin Gold podrían revitalizar el interés de los inversionistas globales. China, por su parte, sigue impulsando activamente la internacionalización de sus corporaciones estratégicas, en parte para reducir su exposición al dólar y a las decisiones económicas de Occidente.
A nivel industrial, la expansión internacional de empresas como Zijin Mining no es nueva. Durante la última década, el grupo ha comprado participaciones y operaciones en países tan diversos como Serbia, Colombia y Papúa Nueva Guinea. Sin embargo, este spin-off consolida esa estrategia con una visión clara de independencia financiera, y abre la puerta a futuras adquisiciones o desarrollos sin depender exclusivamente del financiamiento corporativo de la matriz.
Hay que decirlo con claridad: este tipo de operaciones beneficia al ecosistema minero global, ya que facilita inversiones en regiones que muchas veces no cuentan con los recursos necesarios para desarrollar sus propios yacimientos. Más allá del capital levantado, lo que está en juego es el reposicionamiento del oro como motor de crecimiento económico internacional, y el papel de las compañías mineras como actores clave en ese proceso.

