En el marco del Primer Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que se identificaron formaciones geológicas en Jalisco con contenidos significativos de litio, el mineral esencial para la fabricación de baterías eléctricas y el almacenamiento energético. Este hallazgo otorga nueva base técnica a los proyectos de exploración, con miras a ampliar las reservas disponibles del mineral .
Como parte del Plan México, la empresa estatal Litio para México, LitioMx, emerge como eje estratégico para reducir importaciones y apuntalar la cadena de valor nacional en almacenamiento energético . El informe destaca alianzas clave fomentadas por LitioMx, incluyendo colaboraciones con Petróleos Mexicanos (Pemex) para explorar extracción de litio en salmueras procedentes de geotermia y pozos petroleros.
Se anuncia también un ambicioso impulso industrial: desde la fabricación de baterías de silicio en apoyo al proyecto Olinia de mini vehículos eléctricos accesibles, hasta la construcción de una fábrica de celdas fotovoltaicas y ensamblaje de paneles solares. Todo ello en respuesta a la demanda estimada por proyectos fotovoltaicos de la CFE y el programa Techos Solares para el Bienestar, con una necesidad de energía que alcanza los 4 808 megavatios.
Al 30 de junio de 2025, LitioMx sometió un proyecto de planta de ensamble preindustrial de paquetes de baterías para electromovilidad y almacenamiento energético de baja demanda. Paralelamente, se desarrolla un sistema de integración de datos geológicos para caracterizar los procesos de enriquecimiento del litio y robustecer el conocimiento de exploración.
Sin embargo, este progreso técnico y normativo se ubica en un contexto complejo. Desde la nacionalización del litio en 2022 y la fundación de LitioMx, la empresa ha enfrentado críticas por falta de resultados tangibles. A duras penas logró extraer carbonato de litio en laboratorio, en el CIMAV, y aún no opera en la reserva nacional Li‑MX1, situada en Sonora; además, permanece con estructura limitada y sin lograr producción a escala.
La estrategia actual exhibe un equilibrio entre innovación tecnológica y desafíos institucionales. El agotamiento de recursos externos en favor de una cadena de valor interna—incluidas tecnologías de extracción de arcillas y salmueras nacionales—representa una oportunidad clara. Pero convertir esas patentes y estudios en producción real exige inversión robusta, infraestructura industrial y colaboración con sectores científico, académico y privado.
En suma, el anuncio de litio en Jalisco no solo marca un avance geológico o energético: simboliza un esfuerzo por consolidar soberanía tecnológica y energética. El desafío real consiste en traducir estos descubrimientos en proyectos sólidos, con aplicación concreta, impacto económico y desarrollo sustentable para México.

