El gobierno de Australia invierte A$50 millones en Liontown Resources para acelerar el paso a la minería subterránea en el proyecto Kathleen Valley. Este respaldo se canaliza a través del National Reconstruction Fund Corporation, que administra un fondo de A$15 mil millones destinado a fomentar la industria local.
El aporte forma parte de una ampliación institucional de capital por A$266 millones, con acciones valoradas en A$0,73 cada una. Las acciones de Liontown cotizaban recientemente en A$0,845 antes de suspenderse la negociación mediante una pausa operativa.
NRFC justifica esta inversión como estratégica para fortalecer la cadena de suministro nacional de minerales críticos. El litio resulta vital para la descarbonización y para su plan “Future Made in Australia”, que promueve la manufactura local. David Gall, CEO de NRFC, destaca que la minería local mejora la seguridad económica y la resiliencia frente a amenazas externas.
El proyecto Kathleen Valley cuenta con una vida útil de varias décadas. La producción esperada alcanza 500 000 toneladas de concentrado de espodumena al año, con posibilidades de expansión . Este mes se inició la minería subterránea; se espera que las operaciones subterráneas completas estén listas para septiembre de 2026 .
Liontown ya provee litio a Tesla, Ford y LG Energy Solution, lo que refuerza su rol estratégico en el suministro global.
Gina Rinehart, a través de Hancock Prospecting, es la principal accionista con un 18–19,9 % del capital. Según informes, ella no participa en esta ronda, por lo que su participación se diluirá . El director ejecutivo de Liontown se retractó de comentarios sobre la estrategia de Rinehart tras controversia.

