La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció este 25 de julio de 2025 que México y Estados Unidos firmaron un memorándum de entendimiento por un monto total de 693 millones de dólares para atender la crisis sanitaria y ambiental que afecta al río Tijuana y las playas de Rosarito y San Diego .
Estados Unidos aportará 600 millones y México invierte 93 millones, cada cual en su territorio.
Entre 2022 y 2024 el gobierno mexicano ya destinó mil 129 millones de pesos a obras previas, y anticipa que cerca de la mitad de los proyectos se ejecutarán entre 2026 y 2027.
El proyecto consolida el trabajo iniciado durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador e impulsa la expansión de la planta de tratamiento San Antonio de los Buenos, que costó 776 millones de pesos, además de otras obras en infraestructura sanitaria; EE.UU. duplicará la capacidad de su planta en San Isidro/South Bay.
Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente, resaltó que México ya cumplió con cinco de los trece proyectos prioritarios pactados y que este acuerdo fortalece la relación con la EPA de Estados Unidos.
Este memorándum también forma parte de la primera reunión trilateral de la Comisión de Cooperación Ambiental México‑Estados Unidos‑Canadá, creada en 1994, donde se abordarán temas como economía circular, manejo de residuos sólidos, restauración de zonas mineras y protección de especies migratorias como la mariposa monarca.
Además se incluirá la instalación de un sistema binacional de monitoreo en tiempo real de la calidad del agua, la exploración de un emisor submarino, redirección de aguas tratadas y coordinación institucional permanente para dar seguimiento operativo al proyecto.
Visión pro‑minera y energética
La minería representa un sector estratégico en zonas que comparten cuencas transfronterizas como esta. Los fondos inyectados y las alianzas técnicas entre México y EE.UU. ofrecen una oportunidad para promover la economía circular, donde los residuos mineros puedan reutilizarse en obra pública o generación energética. La cooperación trilateral con Canadá amplía el espectro para intercambiar experiencias en remediación de zonas mineras, aprovechar subproductos y contribuir al desarrollo sustentable de comunidades fronterizas

