El 1 de julio de 2025, Codelco anunció la aprobación de una cuota clave para la producción de litio en el Salar de Atacama. La Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) autorizó la extracción de 2.5 millones de toneladas de litio metálico equivalente (LME) entre 2031 y 2060. Si obtienen los permisos ambientales necesarios, la cifra podría elevarse a 3.02 millones de toneladas.
Este permiso regula una alianza estratégica entre Codelco y SQM, que marca la primera incursión directa del Estado chileno en la producción de litio. Este mineral es esencial para las baterías de vehículos eléctricos, lo que lo convierte en un recurso estratégico para la transición energética global.
La aprobación elimina una barrera legal crucial para el proyecto. Ahora solo restan dos requisitos fundamentales para concretar el acuerdo: la autorización del regulador chino y la consulta a las comunidades indígenas. Un vocero de Codelco afirmó que ambos procesos deberían concluir para septiembre de 2025.
Codelco y SQM podrían producir y vender hasta 330 000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) por 30 años. Esto posiciona al proyecto como una de las operaciones de litio más grandes del mundo, y un pilar clave de la política industrial chilena.
Actualmente, solo dos empresas explotan litio en Chile: SQM y la estadounidense Albemarle. La cuota actual de SQM vence en 2030, por lo que este nuevo permiso permitirá mantener y expandir la producción bajo un modelo de participación estatal. Esta nueva fase busca maximizar el valor agregado del litio, fortalecer la soberanía sobre los recursos naturales y promover el desarrollo sustentable.
Chile es el segundo productor mundial de litio, solo detrás de Australia. El plan nacional impulsado por el presidente Gabriel Boric pretende aumentar el control estatal del mineral. Con esta aprobación, se consolida una estrategia que equilibra el desarrollo económico con la participación social y ambientalmente responsable.
Codelco, empresa con décadas de experiencia en minería de cobre, ahora diversifica su portafolio al ingresar al litio. Esta expansión representa una oportunidad para desarrollar tecnologías, empleos calificados y cadenas de valor nacionales que potencien la economía chilena más allá de las materias primas.
Además, se promueve un enfoque inclusivo al incorporar la consulta indígena como parte central del proceso. Este requisito, contemplado en el Convenio 169 de la OIT, permite integrar las preocupaciones sociales y ambientales de las comunidades locales. Su cumplimiento no solo es legal, sino éticamente necesario.
Por otro lado, la empresa china Tianqi, que posee el 20 % de SQM, ha intentado bloquear la alianza. Sin embargo, el Tribunal Supremo chileno rechazó su apelación en septiembre de 2024, allanando el camino para la consolidación del acuerdo.
El proceso aún debe superar las siguientes etapas clave: concluir la consulta indígena en el Salar de Atacama, prevista para septiembre; obtener la aprobación del regulador chino, necesaria por la participación accionaria de Tianqi; y firmar definitivamente el joint venture, incluyendo la definición de roles operativos y esquema de gobernanza.
Con estas condiciones cumplidas, el proyecto estaría listo para iniciar formalmente en 2026. Se espera que la producción comercial comience en 2031, cuando venza la actual cuota de SQM y entre en vigor el nuevo régimen acordado.
La aprobación de esta cuota representa un punto de inflexión para la industria minera chilena. El modelo de participación estatal propuesto por el gobierno avanza con respaldo institucional y proyección internacional. Esta fórmula puede servir de ejemplo para otros países ricos en litio que buscan una explotación soberana, equitativa y sustentable de sus recursos naturales.
Para Codelco, esta oportunidad es histórica. Se trata de liderar la nueva minería verde en América Latina, fortalecer su rol como actor estratégico del Estado y posicionar a Chile como un referente global en transición energética y tecnología limpia.

