China Molybdenum (CMOC) logró un incremento notable de 13 % en su producción de cobalto durante el primer semestre de 2025, alcanzando 61 073 toneladas, a pesar de que la República Democrática del Congo (RDC) extendió su prohibición de exportaciones hasta septiembre por el exceso de inventario. La cifra supera claramente las 54 000 toneladas obtenidas en el mismo periodo del año anterior.
En el segundo trimestre, con la suspensión aún vigente, la producción su sumó a 30 659 toneladas frente a las 30 414 del trimestre previo. Este rendimiento confirma que CMOC mantuvo su ritmo incluso con restricciones comerciales en curso. Sin embargo, la decisión de Kinshasa respondió a la acumulación de reservas en el mercado y busca impulsar una reducción de existencias mediante un eventual sistema de cuotas .
El freno en las exportaciones catapultó los precios del hidróxido de cobalto, duplicando su valor spot. En consecuencia, CMOC —que opera también a través de su unidad comercial IXM— declaró la fuerza mayor en algunos contratos de entrega.
El panorama financiero de la compañía refleja este impulso: estima un ingreso neto entre 8 200 y 9 100 millones de yuanes en el primer semestre, lo que representa un alza de hasta 68 % respecto al mismo periodo en 2024. Su producción de cobre también aumentó 13 %, alcanzando 353 570 toneladas, apoyada por precios elevados del metal.
El resultado supera ampliamente las expectativas iniciales de la empresa, incluso con un entorno regulatorio adverso . En bolsa, las acciones de CMOC en Hong Kong repuntaron más de 50 % este año, impulsadas por las sólidas cifras de producción y los alza en precios.
Un vistazo al contexto: veto, precios e inventarios
La restricción en Congo comenzó en febrero y se prolongó cuatro meses; en junio, la extendieron otros tres hasta septiembre . Aunque algunos analistas anticipaban cierta duración del rechazo, el impacto en precios fue moderado debido a los amplios inventarios en China, equivalentes a unos 8‑10 meses de demanda mundial. El alza del precio en bolsas como Wuxi rozó 10 % tras la extensión.
Los efectos en refinadores son crecientes. Incluso si el embargo finaliza en septiembre, es probable que el material demore varios meses en llegar, lo que repite el patrón observado desde febrero . Mientras tanto, CMOC mantiene la presión sobre el mercado con su producción robusta, lo que contribuye al exceso global .
A su vez, CMOC ha solicitado públicamente a Congo anular o reconsiderar la prohibición al vencer la fecha límite en junio, advirtiendo que un veto prolongado podría acelerar la transición de la industria automotriz hacia baterías LFP sin cobalto.
La RDC evalúa un esquema de cuotas para el futuro, un mecanismo complicado por sus implicaciones prácticas sobre envíos y monitoreo, sin contar con el debate político sobre quién recibe qué volumen .
Impacto y oportunidades
Este escenario refrenda el valor de la minería. La vertiginosa actividad de CMOC en Congo no solo representa un beneficio económico significativo para la empresa, sino que refleja potenciales ventajas para la RDC. El control de inventarios locales podría contribuir a un mejor desarrollo de infraestructura procesadora de minerales dentro del país, fortaleciendo ingresos fiscales, empleo y capacidad técnica. Las exportaciones condicionadas a valor agregado nacional, tal como lo hace Indonesia, pueden servir de referencia para que Kinshasa componga su estrategia a largo plazo .
Desde una perspectiva global, los vehículos eléctricos y tecnologías verdes dependen de insumos como el cobalto. La continuidad de producción pese a prohibiciones demuestra resistencia en la cadena de suministro. Mientras gobiernos y empresas contemplen sistemas de exportación más inteligentes, se abre una ventana para posicionar la RDC como actor clave en transformación energética global, con minería más integrada, sustentable y estratégica.

