Desde enero de 2025, Barrick Mining suspendió operaciones en el complejo Loulo‑Gounkoto, en Mali, tras un bloqueo de exportaciones y la retención de tres toneladas de oro por parte del gobierno local, debido a discrepancias sobre el cumplimiento fiscal bajo el nuevo código minero implantado en 2023.
Desarrollo jurídico
En mayo, el Estado de Mali —propietario del 20 % del complejo— solicitó al Tribunal de Comercio de Bamako imponer una administración provisional sobre el sitio, con la intención de reactivar la mina y aprovechar los precios récord del oro . Una audiencia para el 12 de junio se pospuso y se fijó una nueva fecha para el 16 de junio de 2025 .
Si se acepta esta medida, podría representar una pérdida sensible para Barrick, afectando el 14 % de su producción global y eliminando estimaciones de 250 000 onzas para 2025.
Impacto económico y producción
Con el oro rozando niveles máximos (por encima de US $3 500 la onza en abril) , reabrir Loulo‑Gounkoto permitiría ingresos cercanos a US $1 000 millones en 12 meses . En 2024, sólo Mali aportó US $949 M a las arcas de Barrick en nueve meses.
Sin embargo, la disputa paralela ha generado incertidumbre. Barrick ya excluyó el complejo de su estimación de producción 2025, y acumula costos fijos de mantenimiento y personal estimados en US $15 millones mensuales .
Negociaciones extrajudiciales
Fuera del ámbito judicial, ambas partes siguen en conversaciones. Mali dio una concesión inusual al permitir que Barrick repatrie un 20 % de sus ingresos a una cuenta internacional —beneficio no otorgado a otras empresas mineras.
Pero persisten discrepancias sobre los mecanismos de resolución: Mali favorece tribunales domésticos, mientras Barrick exige arbitraje internacional.
Arbitraje internacional
En diciembre, Barrick inició arbitraje internacional ante el CIADI, y en mayo solicitó suspender el proceso local ante el Tribunal del Banco Mundial, petición que fue rechazada.
Riesgos e implicaciones
- Para Barrick: pérdida de control operativo y posible escasez futura en reservas, así como menor atractivo para inversionistas .
- Para Mali: si no retoma las operaciones, aleja capital extranjero y deja de captar más de US $1 000 M en ingresos potables.
Perspectiva constructiva
Desde una visión minera, la reapertura representa una oportunidad destacada. Barrick ha invertido cerca de tres décadas en Mali, y ha sostenido la plantilla y la comunidad local pese a la parálisis .
Una solución negociada, que respete ambas jurisdicciones y establezca un pacto claro sobre tasas y resolución de disputas, podría consolidar la reputación de Mali como destino confiable para la inversión minera.

