La temporada de resultados en Estados Unidos promete más que cifras financieras. Para los inversionistas y analistas, representa un termómetro que mide el impacto real de la política comercial del expresidente Donald Trump. Las tensiones arancelarias han escalado desde inicios del año y están afectando los costos y márgenes de las empresas estadounidenses.
Aranceles: la nueva presión sobre los resultados
Goldman Sachs, a través del equipo dirigido por David Kostin, advierte que las ganancias del segundo trimestre mostrarán el efecto directo de los aranceles. Desde enero, los impuestos sobre importaciones han aumentado en aproximadamente 10 puntos porcentuales. Este incremento modifica la estructura de costos de muchas empresas.
Aunque algunas firmas logran trasladar esos gastos al consumidor final, otras no pueden absorber completamente la carga. Esta diferencia impacta directamente en sus márgenes de ganancia. Kostin señala que si las empresas tienen que asumir más de lo previsto, verán sus utilidades presionadas.
Casos contrastantes: General Mills vs. Nike
Dos grandes marcas estadounidenses ejemplifican las diferentes reacciones frente al nuevo escenario arancelario. General Mills, empresa del sector alimentario, registró una caída del 5% en sus acciones tras publicar una previsión débil. La firma advirtió que los aranceles incrementaron sus costos de ventas. En contraste, Nike reportó un crecimiento del 15% en sus acciones al anunciar estrategias para mitigar el impacto de los nuevos impuestos.
Estas divergencias reflejan que la capacidad de adaptación varía por sector, modelo de negocio y cadena de suministro.
Contexto macroeconómico: inflación y crecimiento en juego
La guerra comercial impulsada por Trump genera incertidumbre sobre el rumbo de la economía. El miedo a que los aranceles eleven la inflación y frenen el crecimiento ha generado volatilidad en los mercados. El índice S&P 500, por ejemplo, experimentó una caída del 19% desde abril, aunque logró recuperarse con nuevos máximos históricos.
Este rebote se debe, en parte, a la expectativa de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal y a signos de un crecimiento económico más resistente de lo previsto.
Expectativas para el segundo trimestre
Aunque las empresas han mantenido resultados sólidos, los analistas prevén una desaceleración. Bloomberg Intelligence estima que las ganancias por acción aumentarán apenas un 2.6% en el segundo trimestre, el crecimiento más bajo en dos años. Esta cifra revela que el impacto de los aranceles ya se siente en los balances corporativos.
Kostin añade que las empresas más expuestas a las tarifas han recibido más recortes en sus proyecciones de márgenes que otras firmas. Sin embargo, el estratega de Goldman mantiene una visión positiva: espera que el S&P 500 supere las bajas expectativas gracias a una relajación en las tensiones comerciales y a una mejor gestión de costos por parte de las empresas.
Un entorno desafiante pero con oportunidades
Los márgenes de ganancia enfrentan una dura prueba, pero también se pone a prueba la resiliencia de las empresas estadounidenses. Aquellas que logren adaptarse a la nueva realidad arancelaria no solo sobrevivirán, sino que saldrán fortalecidas.
En este entorno, la minería también juega un papel crucial. Muchos de los insumos afectados por aranceles provienen de este sector. Un comercio global más equilibrado podría favorecer a los países con riqueza minera, al tiempo que diversifica las cadenas de suministro. Así, la minería podría beneficiarse indirectamente de este reordenamiento económico.

