Las importaciones de carbón de China sufrieron una fuerte caída en abril de 2025, al disminuir un 20% las compras a Indonesia, su principal proveedor. Esta caída se atribuye a la implementación por parte de Yakarta de un nuevo precio de referencia gubernamental para las exportaciones, conocido como HBA, que ha sido rechazado por muchos compradores chinos. Este movimiento ha tensado las relaciones comerciales entre ambos países.
Indonesia comenzó a aplicar el HBA el 1 de marzo con el objetivo de ejercer un mayor control sobre el valor de sus exportaciones y aumentar las regalías. Este índice, utilizado anteriormente solo para calcular impuestos, se aplica ahora a todas las ventas, tanto internas como internacionales. Sin embargo, comerciantes asiáticos han criticado su opacidad y su costo elevado en comparación con los precios de mercado.
Este nuevo sistema generó una reacción inmediata en el mercado chino. En abril, las importaciones de carbón indonesio cayeron a 14.286 millones de toneladas. No fue el único proveedor afectado. Las compras de carbón a Rusia disminuyeron 13%, situándose en 7.397 millones de toneladas. Mongolia y Australia también reportaron bajas del 3%, con envíos de 7.014 y 6.97 millones de toneladas respectivamente.
El precio doméstico en China impacta en el mercado internacional
Otro factor decisivo ha sido la caída de los precios del carbón dentro de China. Las tarifas nacionales se ubican en sus niveles más bajos en cuatro años, lo que reduce significativamente los márgenes de ganancia de los importadores. Con el carbón local más barato y fácilmente accesible, muchos consumidores industriales optan por minimizar las compras en el extranjero.
Esto provocó una caída general de 16% en las importaciones totales de carbón en abril respecto al mismo mes del año anterior. Es una señal de cómo la autosuficiencia energética y la volatilidad regulatoria pueden redefinir dinámicas del comercio internacional.
Rusia busca sostener sus exportaciones con subsidios
En paralelo, Rusia enfrenta sus propias dificultades. Las sanciones de Occidente han restringido sus ventas globales, por lo que el Kremlin prepara un plan para subsidiar el transporte ferroviario del carbón y garantizar la exportación hacia China. Estas medidas podrían estabilizar el flujo comercial entre ambos países en los próximos meses.
¿Y la minería? Adaptarse y evolucionar
A pesar de estas tensiones y ajustes, la minería del carbón sigue siendo un componente esencial en la matriz energética de Asia. Tanto China como Indonesia y Rusia están obligados a adaptar sus políticas para mantener la competitividad sin comprometer sus intereses fiscales ni ambientales.
Los desafíos recientes muestran que la minería no es un sector estático. Reacciona con rapidez a los cambios del mercado, tecnológicos y normativos. La clave está en que los países encuentren puntos de equilibrio entre soberanía económica y dinamismo comercial.

