Perpetua Resources anunció que presentará una solicitud formal de préstamo al Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM) en el segundo trimestre de este año para financiar su proyecto de antimonio y oro Stibnite, ubicado en Idaho.
En su informe anual, la empresa destacó que EXIM evaluará la posibilidad de emitir un compromiso final para el préstamo, lo que podría convertir al proyecto en una de las mayores inversiones mineras respaldadas por el gobierno estadounidense.
El respaldo financiero podría asegurar la producción nacional de antimonio
Perpetua ya había recibido en abril del año pasado una carta de interés no vinculante de EXIM para un préstamo de hasta $1.8 mil millones, según reportó Reuters. Si el financiamiento es aprobado, el proyecto Stibnite podría comenzar a producir en 2028 y cubrir más del 35% de la demanda anual de antimonio en Estados Unidos.
El antimonio es un metal estratégico utilizado en la fabricación de paneles solares, retardantes de llama y armamento. Actualmente, Estados Unidos depende completamente de las importaciones de antimonio, siendo China el principal proveedor, con un 60% de la producción mundial en 2024, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Sin embargo, en diciembre de 2024, China prohibió las exportaciones de antimonio hacia Estados Unidos, intensificando la necesidad de establecer fuentes domésticas de este mineral crítico.
El proyecto Stibnite fortalecerá la seguridad de suministro en EE. UU.
El proyecto Stibnite representa una oportunidad estratégica para Estados Unidos de reducir su dependencia de China en el suministro de minerales críticos. El respaldo de EXIM permitiría asegurar el desarrollo de esta mina, que podría desempeñar un papel clave en la transición energética y la seguridad nacional del país.
El proceso de obtención de permisos avanzó significativamente durante la presidencia de Joe Biden, lo que facilitó el camino para que Perpetua Resources se acerque a la fase de desarrollo. Si se concreta el préstamo, la mina de Stibnite podría comenzar operaciones en menos de cinco años, consolidando la posición de Estados Unidos en la producción de antimonio y oro.

