El pasado viernes 14 de marzo, en el marco de ExpoMin Colombia, se presentaron los resultados de Brújula Minera 2025, un estudio clave sobre la percepción de la industria minera en Colombia, desarrollado por Arteaga Latam. Los resultados muestran una paradoja interesante: mientras el apoyo nacional hacia la minería ha alcanzado niveles récord, la confianza en las regiones productoras de carbón metalúrgico, metales y piedras preciosas ha caído significativamente.
Aumento del respaldo nacional a la minería
El informe revela que el 69 % de los colombianos considera que la minería es positiva para el país, un aumento significativo frente al 57 % registrado en 2019. Además, el 80 % de los encuestados afirman que una minería bien gestionada promueve el desarrollo regional, y el 78 % cree que es posible que la minería conviva con otras actividades económicas como el turismo y la agricultura.
Este apoyo también se refleja en la postura sobre la exploración y producción de minerales: seis de cada diez colombianos están de acuerdo en que es necesario aumentar estas actividades en el país. Asimismo, la oposición total a la minería ha disminuido considerablemente, pasando de un 38 % en 2019 a solo 23 % en 2025.
Desconfianza en las regiones productoras
Sin embargo, la confianza en las zonas productoras de minería ha disminuido. En 2023, el 76 % de los habitantes de municipios con minería de carbón metalúrgico veían esta actividad como positiva para su territorio; para 2025, esta cifra cayó al 60 %.
La tendencia es similar en los municipios productores de metales y piedras preciosas, donde la percepción positiva bajó del 82 % en 2022 al 63 % en 2025.
La confianza en las empresas mineras también ha caído. En 2023, el 49 % de los habitantes de municipios con minería de carbón metalúrgico confiaban en las empresas mineras; para 2025, esta cifra se redujo al 33 %. En los municipios de metales y piedras preciosas, la confianza cayó del 45 % al 35 % en el mismo periodo.
El reto de recuperar la confianza local
Jaime Arteaga, director general de Arteaga Latam, destacó la contradicción en los resultados:
“Es muy paradójico que, habiendo conseguido la confianza a nivel nacional, estemos perdiendo el apoyo en las regiones productoras. Es fundamental que, si el sector minero quiere aprovechar el respaldo de los colombianos a su actividad, tendrá que recuperar la confianza de los habitantes de los municipios productores a través de demostrar que se hace minería responsable de acuerdo con los mejores estándares internacionales”.
Para lograr esto, las empresas mineras deben mejorar la comunicación y transparencia con las comunidades locales, garantizar la implementación de prácticas sostenibles y fortalecer la relación con las autoridades y líderes comunitarios. La minería responsable no solo implica resultados económicos, sino también un compromiso social y ambiental con las comunidades afectadas.
El desafío para el sector minero en Colombia radica en consolidar el apoyo nacional mientras se reconstruye la confianza en las regiones productoras. La oportunidad está en demostrar que la minería bien hecha no solo impulsa el desarrollo económico, sino que también genera bienestar y respeto por las comunidades locales.

