El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la cancelación de la licencia otorgada a Chevron en Venezuela, revirtiendo así una decisión tomada por la administración de Joe Biden en 2022.
¿Qué significa esta medida?
Chevron, la única empresa estadounidense con permiso para operar en Venezuela, tenía autorización para extraer y exportar crudo hacia EE.UU. bajo un esquema de sanciones flexibilizadas. Con la orden de Trump, el futuro de estas operaciones queda en incertidumbre.
El impacto de esta medida podría afectar tanto a la producción petrolera venezolana como al suministro de crudo a EE.UU. Si bien Trump ha argumentado que el país no necesita petróleo venezolano, la revocación de la licencia podría alterar los flujos de importación y afectar los mercados energéticos.
Reacciones a la decisión
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó la medida de “lesiva e inexplicable”, asegurando que afecta tanto a Venezuela como a Estados Unidos. El gobierno de Nicolás Maduro ha mantenido su postura en contra de las sanciones, considerándolas parte de una “guerra económica”.
Chevron, por su parte, declaró que está analizando la situación y que opera bajo las regulaciones impuestas por el gobierno estadounidense.
¿Qué sigue para la industria petrolera en Venezuela?
La revocación de la licencia de Chevron podría impactar la producción y exportación de petróleo en Venezuela, un país que ya enfrenta dificultades económicas y restricciones comerciales debido a las sanciones. Además, podría abrir la puerta para que otros actores, como China y Rusia, fortalezcan su presencia en el sector energético venezolano.
El anuncio de Trump marca un nuevo capítulo en la relación entre EE.UU. y Venezuela, con implicaciones significativas para la industria petrolera. A medida que se acerca la fecha límite del 1 de marzo, el mercado y los actores involucrados estarán atentos a las posibles repercusiones de esta decisión.

