La reciente decisión del gobierno militar de Níger de tomar control de la mina Somair, operada mayoritariamente por la empresa francesa Orano, ha generado incertidumbre en el mercado global de uranio. Níger, responsable de aproximadamente el 4% de la producción mundial de este mineral estratégico, enfrenta un clima tenso para la inversión extranjera tras el golpe de Estado ocurrido el año pasado.
Impacto en la Industria de Uranio
Somair es un pilar clave para Orano, que posee el 63% de participación en la mina, mientras que Níger controla el restante 37%. La mina representaba aproximadamente el 15% del suministro de uranio de la compañía francesa cuando operaba a plena capacidad. Sin embargo, desde que Níger suspendió las exportaciones de uranio el año pasado, Orano ha recurrido a sus operaciones en Canadá y Kazajistán para mitigar el impacto.
La creciente interferencia gubernamental, denunciada por Orano, incluye decisiones ignoradas en las reuniones del consejo de Somair, como la resolución del 12 de noviembre para limitar gastos de producción y priorizar el pago de salarios. La empresa ha advertido que esta situación pone en riesgo la estabilidad financiera de la mina.
Níger y su Relación con las Inversiones Extranjeras
La tensión no se limita a Somair. Otras empresas internacionales como GoviEx Uranium también han visto revocados sus derechos mineros en el país. Estas acciones podrían desalentar a futuros inversionistas y afectar la economía local, que depende significativamente de la minería como fuente de ingresos.
Pese a los desafíos, Níger se encuentra en una posición estratégica por sus ricos recursos de uranio, un componente esencial para la generación de energía nuclear. Su control sobre estos recursos puede convertirse en una herramienta política y económica poderosa, pero el aislamiento de inversionistas extranjeros también podría limitar su potencial de desarrollo.
Reacciones y Posibles Escenarios
Orano ha declarado que defenderá sus derechos en foros legales para restablecer operaciones normales en Somair. A nivel internacional, la incertidumbre sobre el suministro de uranio desde Níger podría tener implicaciones en el mercado nuclear, especialmente en un momento en que la energía nuclear gana relevancia como alternativa sostenible frente al cambio climático.
Los próximos meses serán clave para determinar si Níger busca estabilizar las relaciones con empresas extranjeras o si seguirá un camino más autónomo pero incierto.

