Los precios del oro bajaban el jueves, pero seguían cerca de un máximo histórico, encaminándose a su mejor mes de los últimos siete años, ya que las reñidas elecciones presidenciales en Estados Unidos provocaban una demanda de refugio, a la espera también de un dato clave sobre inflación.
A las 0841 GMT, el oro al contado restaba un 0,3%, a 2,777,10 dólares la onza, tras tocar un récord de 2,790,15 dólares más temprano en la sesión y acumulando un alza de casi un 6% en lo que va de mes. Los futuros del oro en Estados Unidos caían un 0,4%, a 2,789 dólares.
Las encuestas están demasiado ajustadas para dar un ganador entre el expresidente republicano Donald Trump y la vicepresidenta demócrata Kamala Harris en la carrera por la Casa Blanca.
Las fuerzas subyacentes que estimulan la demanda de oro incluyen las tensiones geopolíticas y las incertidumbres sobre el resultado de los comicios, mientras el mercado permanece en un modo de “compra en caídas”, dijo Rhona O’Connell, analista de StoneX.
“El oro y el dólar (en Estados Unidos) están actuando juntos como refugio, lo que no es inusual en tiempos de conflicto”, señaló.
El lingote es considerado una inversión segura durante las turbulencias económicas y geopolíticas.
Los inversores están ahora pendientes de los datos del gasto de consumo personal básico (PCE) y de las solicitudes semanales de subsidio de desempleo, que se publicarán a las 1230 GMT, mientras que el informe de nóminas se conocerá el viernes.
En otros metales preciosos, la plata al contado caía un 0,7%, a 33,57 dólares la onza, pero acumulaba un avance superior a un 7% en el mes; el platino cedía un 0,4%, a 1,004,25 dólares; y el paladio perdía un 1,5%, a 1,129,92 dólares, encaminándose a su mejor mes desde enero de 2022.

