Savannah Resources, una compañía minera con sede en Londres, anunció que ha retrasado la fecha de inicio de producción de su proyecto de litio en el norte de Portugal hasta 2027. El proyecto, ubicado en la región de Barroso, inicialmente tenía como objetivo comenzar operaciones en 2026, pero los cambios recientes en el gobierno portugués han afectado significativamente el calendario. Este retraso pone de manifiesto los retos que enfrentan las empresas mineras para cumplir con sus plazos debido a factores externos, como la política gubernamental.
La empresa tiene planes ambiciosos para extraer litio en cantidades suficientes para abastecer aproximadamente medio millón de baterías para vehículos eléctricos cada año. Esto sitúa al proyecto como una pieza clave en los esfuerzos de la Unión Europea para reducir su dependencia de suministros de materiales críticos como el litio, provenientes de países como China.
El cambio en el gobierno de Portugal se produjo en marzo de 2023, cuando el Partido Socialista fue reemplazado por un gobierno de centroderecha. Este cambio fue consecuencia de la renuncia del ex primer ministro António Costa, quien dejó el cargo en medio de una investigación sobre presuntas irregularidades en la gestión de proyectos relacionados con el litio e hidrógeno. Este reajuste político ha generado incertidumbre en el proceso de desarrollo de varios proyectos, incluido el de Savannah Resources.
De acuerdo con Savannah, el acceso a la tierra se ha convertido en un obstáculo principal, afectado directamente por la transición en el gobierno. La empresa explicó que este factor ha provocado un retraso de más de seis meses en el desarrollo general del proyecto. Sin embargo, Savannah permanece optimista y espera presentar su estudio de viabilidad definitivo para la segunda mitad de 2025, con la confirmación de las licencias ambientales en un plazo similar.
A pesar de este contratiempo, la empresa asegura que su cronograma sigue avanzando. Savannah también anunció que se han iniciado procedimientos legales para obtener acceso temporal a terrenos que actualmente no posee, lo que les permitiría continuar con el trabajo de campo necesario en su área concesionada de 840 hectáreas. Hasta la fecha, Savannah ha adquirido más de 100 parcelas de terreno, aunque no se especifica la extensión total en hectáreas de estas adquisiciones. Un informe de septiembre de 2023 indicó que Savannah solo había adquirido, o estaba en proceso de adquirir, 93 hectáreas.
El CEO de la compañía, Emanuel Proenca, había comentado previamente en una presentación a inversionistas en mayo de 2023 que las negociaciones con los propietarios de tierras privadas continuaban, y reiteró que se han adquirido 100 parcelas. No obstante, si la empresa no logra adquirir el terreno necesario, ha mencionado que solicitarán al gobierno portugués la autorización para realizar expropiaciones forzosas en beneficio del interés público. Esta acción legal sería un recurso extremo, pero está contemplada dentro de la legislación portuguesa para proyectos que se consideren de importancia estratégica.
Es importante señalar que el proyecto ha enfrentado una fuerte oposición por parte de los residentes locales y grupos ecologistas. Los detractores argumentan que la minería a cielo abierto en la región de Barroso podría tener graves impactos ambientales y sociales, afectando tanto la biodiversidad local como el modo de vida de las comunidades que dependen de actividades tradicionales como la agricultura y la ganadería. Estas tensiones subrayan los desafíos que enfrenta la minería en el contexto europeo, donde existe una creciente presión por reducir la dependencia de recursos externos sin comprometer los estándares ambientales locales.
A pesar de las dificultades, el proyecto de litio de Savannah es visto como una prueba importante de la capacidad de Europa para desarrollar sus propias fuentes de materias primas críticas. El litio es un componente esencial en la fabricación de baterías de iones de litio, que son cruciales para la transición hacia una economía más verde y sostenible, con énfasis en la movilidad eléctrica y las energías renovables. Europa ha sido históricamente dependiente de países como China para el suministro de litio, pero proyectos como el de Barroso podrían ayudar a reducir esa dependencia y fortalecer la seguridad de suministro dentro del bloque europeo.
Savannah Resources ha trabajado activamente para cumplir con las regulaciones locales y ha presentado estudios detallados sobre los posibles impactos ambientales del proyecto. Aunque los retrasos son indeseables, la empresa sigue comprometida con la entrega de litio al mercado europeo, un recurso cada vez más estratégico dada la creciente demanda de vehículos eléctricos y otros dispositivos electrónicos.
El año 2027 parece ahora ser el nuevo horizonte para el inicio de la producción, y la compañía tiene previsto seguir avanzando en la obtención de permisos y el desarrollo del proyecto durante los próximos años. A medida que el panorama político y regulatorio de Portugal continúe evolucionando, será crucial que Savannah mantenga un enfoque flexible y colaborativo para superar los obstáculos y lograr la viabilidad de su operación.
En definitiva, el proyecto de litio de Savannah Resources en Portugal representa no solo una oportunidad para la compañía, sino también un paso adelante para Europa en su camino hacia una mayor independencia en la cadena de suministro de materias primas clave para la transición energética. A medida que el mundo busca soluciones más limpias y sostenibles, proyectos como este podrían desempeñar un papel fundamental en la creación de una industria europea de baterías más fuerte y resiliente.

