Gold Fields, una de las principales mineras de oro a nivel mundial, anunció que sus beneficios semestrales podrían caer hasta un 33%, debido a una serie de retos operativos en sus minas de Sudáfrica, Australia y Chile. Este descenso en los resultados financieros subraya la volatilidad y complejidad inherentes a la industria minera global.
Producción de Oro en Descenso
La minera con sede en Johannesburgo informó en una actualización de comercio que sus ganancias por acción se ubicarán entre $0.34 y $0.38 en los primeros seis meses hasta el 30 de junio, una disminución significativa respecto a los $0.51 del mismo período del año pasado.
La producción total de oro de Gold Fields se espera que sea de 918,000 onzas, lo que representa una caída del 20% en comparación con las 1.154 millones de onzas registradas durante el mismo período en 2023. Este descenso se debe principalmente a las difíciles condiciones del terreno en la mina South Deep en Sudáfrica, lluvias excesivas en la mina Gruyere en Australia, y el retraso en el incremento de la producción en la mina Salares Norte en Chile, que ha sido afectada por condiciones climáticas adversas.
Costos en Aumento
Además del impacto en la producción, la compañía prevé un aumento del 44% en los costos totales de sostenimiento (AISC, por sus siglas en inglés), una métrica clave en la industria minera que incluye costos operativos y de capital para mantener la producción. Los AISC de Gold Fields se proyectan en $1,745 por onza, frente a los $1,215 por onza del mismo periodo anterior.
Este incremento en los costos refleja no solo los desafíos operativos en las minas existentes, sino también el impacto de la inflación global en los costos de insumos y mano de obra. La combinación de menores rendimientos y costos más altos está ejerciendo una presión significativa sobre los márgenes de beneficio de la empresa.
Retos en Múltiples Frentes
Los problemas específicos de cada una de las minas clave de Gold Fields destacan los retos únicos que enfrenta la compañía en diferentes regiones. En Sudáfrica, las complicaciones en la mina South Deep son un recordatorio de los desafíos que presentan las operaciones subterráneas profundas. En Australia, las lluvias en la mina Gruyere, junto con la producción menor planificada en St Ives, están afectando la producción en línea con las expectativas revisadas para 2024. Mientras tanto, en Chile, la mina Salares Norte, una operación clave para el futuro crecimiento de Gold Fields, ha enfrentado retrasos debido a condiciones meteorológicas adversas.
Perspectivas Futuras y Ajustes de Producción
Ante estos desafíos, Gold Fields revisó a la baja su proyección de producción de oro para el año calendario 2024, ajustándola a un rango de entre 2.2 millones y 2.3 millones de onzas, en comparación con la estimación previa de 2.33 millones a 2.43 millones de onzas. Este ajuste refleja las expectativas de que las condiciones desafiantes continuarán impactando la producción en el futuro cercano.
A pesar de estas dificultades, Gold Fields sigue comprometida con sus objetivos a largo plazo y está tomando medidas para mitigar los efectos de estos desafíos operativos. Esto incluye una gestión proactiva de los riesgos y un enfoque renovado en la eficiencia operativa para asegurar que la empresa pueda mantener su posición como uno de los líderes en la industria minera global.
El anuncio de una caída esperada en los beneficios de Gold Fields subraya la importancia de gestionar eficazmente los riesgos operativos y de producción en la minería. A medida que la empresa se prepara para publicar sus resultados financieros del semestre el 23 de agosto, los inversores y analistas estarán atentos a las estrategias que Gold Fields implementará para enfrentar estos desafíos y mantener su competitividad en un entorno de mercado desafiante.

