El 13 de agosto de 2024, los trabajadores de la mina Escondida en Chile, propiedad mayoritaria de BHP, detuvieron sus labores tras el fracaso de las negociaciones salariales, a pesar de la mediación del gobierno. La huelga comenzó a las 8 a.m. y ha involucrado a 2,400 miembros del sindicato, quienes manifestaron su descontento a través de un comunicado, aunque no se ha emitido un anuncio formal por parte de la empresa.
La Escondida, responsable de aproximadamente el 5% de la producción mundial de cobre, es una de las joyas más preciadas de BHP. Sin embargo, este paro laboral amenaza con generar pérdidas significativas para la compañía australiana, que recientemente presentó una oferta de mejora salarial que incluía un bono de $28,900 por trabajador.
Según estimaciones de Goldman Sachs, una huelga de solo 10 días podría afectar las ganancias de BHP en más de $250 millones. Si el paro se prolonga, como ocurrió en 2017 cuando duró 44 días, el impacto podría superar los $795 millones, afectando no solo la producción sino también los precios globales del cobre.
Contexto de la Huelga
El conflicto actual es solo el más reciente en la historia de disputas laborales en Escondida. En 2017, una huelga similar paralizó la mina durante 44 días, causando una caída en la producción de más de 120,000 toneladas de cobre y aumentando los precios del metal en los mercados internacionales. Este evento marcó un precedente en el sector minero privado en Chile.
Chile, como el mayor productor de cobre del mundo, depende en gran medida de las exportaciones de este metal, que representan alrededor del 60% de sus ingresos por exportaciones. Escondida, por sí sola, contribuyó con el 23.7% de la producción de cobre del país durante la primera mitad de 2024, equivalente a 614,400 toneladas de las 2.6 millones de toneladas producidas a nivel nacional.
El paro en Escondida sigue a otro reciente en la mina de cobre Caserones, operada por Lundin Mining, donde 270 trabajadores también abandonaron sus puestos en protesta por condiciones laborales.
Repercusiones Globales y Regionales
Las implicaciones de esta huelga se extienden más allá de Chile. Dado que Escondida es un pilar crucial en la producción mundial de cobre, cualquier interrupción prolongada podría llevar a un aumento en los precios del metal, afectando a industrias globales que dependen del cobre, desde la electrónica hasta la construcción.
A nivel local, la huelga podría agravar la situación económica de las comunidades mineras que dependen de la actividad en Escondida. Además, el paro subraya la necesidad de revisar y mejorar las condiciones laborales y de negociación dentro del sector minero en Chile.
Conclusión
Mientras la huelga en Escondida continúa, BHP y las autoridades chilenas enfrentan una situación compleja que requiere soluciones urgentes. La historia ha demostrado que las disputas laborales en esta mina pueden tener repercusiones significativas tanto a nivel local como global. La pregunta ahora es cuánto tiempo durará esta huelga y cuál será el impacto final para BHP y para la industria del cobre en general.

