El gobierno de Brasil presentó el jueves una contraoferta exigiendo a las mineras Vale y BHP, y su empresa conjunta Samarco, que paguen 109 mil millones de reales ($20.74 mil millones) como reparaciones por el colapso de una represa de relaves en 2015.
La propuesta supera una oferta anterior de las mineras para pagar 72 mil millones de reales a los gobiernos federal y locales para resolver las reparaciones por el desastre en la localidad de Mariana, en el estado de Minas Gerais.
Impacto del Desastre de Mariana
El colapso de la represa en 2015 causó la muerte de 19 personas y dejó a cientos de personas sin hogar. Además, contaminó el río Doce, una importante vía fluvial que atraviesa el estado vecino de Espírito Santo.
El impacto ambiental y social del colapso ha sido significativo. La contaminación del río Doce afectó a miles de personas que dependían de sus aguas para diversas actividades, desde la pesca hasta el suministro de agua potable. La biodiversidad del río también sufrió grandes pérdidas, afectando a diversas especies de flora y fauna.
La Contraoferta del Gobierno
La oferta del gobierno, respaldada por los estados de Minas Gerais y Espírito Santo, no incluye ninguna cantidad ya gastada por las mineras en medidas de reparación, así como el costo de ejecutar obligaciones como la eliminación de relaves del río.
Además, establece un período de 12 años para que se realicen los pagos, según un comunicado de la oficina del procurador general de Brasil.
Esfuerzos de Recuperación y Responsabilidad Social
Desde el desastre, Vale, BHP y Samarco han llevado a cabo varias iniciativas para mitigar el daño causado. Han invertido en programas de recuperación ambiental, apoyo a las comunidades afectadas y compensación a las familias de las víctimas.
Sin embargo, las comunidades locales y las organizaciones ambientales argumentan que estos esfuerzos no han sido suficientes y que se necesita una mayor inversión y compromiso para restaurar completamente el área afectada.
Desafíos y Perspectivas Futuras
El proceso de negociación y las disputas legales relacionadas con el desastre de Mariana han sido complejos y prolongados. Las empresas involucradas han enfrentado críticas y desafíos para cumplir con las expectativas de las comunidades y el gobierno.
La exigencia de Brasil de 109 mil millones de reales refleja la magnitud del desastre y la necesidad de una solución integral que aborde tanto los daños inmediatos como las implicaciones a largo plazo.
El colapso de la represa en Mariana es un recordatorio de los riesgos asociados con la minería y la importancia de implementar medidas rigurosas de seguridad y gestión ambiental. La responsabilidad social corporativa y el compromiso con prácticas sostenibles son esenciales para prevenir futuros desastres y garantizar que la minería beneficie tanto a las economías locales como al medio ambiente.

