Albemarle, el mayor productor mundial de litio para baterías de vehículos eléctricos, ha experimentado un trimestre difícil. El miércoles, la compañía reportó ganancias por debajo de las estimaciones para el primer trimestre debido a la caída en los precios del litio. Este descenso se atribuye principalmente a una demanda decreciente de vehículos eléctricos, un sector que ha sufrido una desaceleración global.
Durante el último año, los precios del litio han caído más de un 80%, según un seguimiento realizado por Benchmark Mineral Intelligence. En respuesta a esta situación, varios productores de litio a nivel mundial han reducido su producción y han disminuido sus plantillas laborales, enfrentando un mercado cada vez más desafiante.
En este contexto adverso, el segmento más grande de Albemarle, dedicado a los productos y tecnologías que facilitan el desarrollo y la producción de baterías de iones de litio para vehículos eléctricos, reportó un beneficio central ajustado de 198 millones de dólares este trimestre, en comparación con los 1.57 mil millones del año anterior. Este dramático descenso de 89% en los precios dentro de la unidad ha marcado significativamente las finanzas de la empresa.
En términos generales, Albemarle registró ingresos de 1.36 mil millones de dólares en el período de enero a marzo, un descenso del 47% respecto al año anterior, aunque ligeramente por encima de la estimación de analistas que proyectaban 1.31 mil millones, según datos de LSEG.
A pesar de estos desafíos, la compañía reportó un beneficio ajustado de 26 centavos por acción, justo por debajo de la estimación promedio de los analistas de 27 centavos por acción. Albemarle anunció que durante el primer trimestre logró más de 90 millones de dólares en ahorros por “productividad y reestructuración de costos”, lo cual la pone en camino de alcanzar beneficios de productividad de 280 millones de dólares durante el año.
Kent Masters, CEO de la empresa con sede en Carolina del Norte, destacó la agilidad del equipo en condiciones de mercado dinámicas, logrando un sólido crecimiento volumétrico, la puesta en marcha de nuevas instalaciones de conversión y la ejecución de mejoras en reducción de costos y productividad.
En enero, la compañía anunció recortes de empleo y la postergación de gastos en un proyecto de refinería en EE.UU., como parte de un amplio plan destinado a ahorrar 750 millones de dólares en flujo de caja.

