La industria minera se encuentra en un punto de inflexión crítico con la descarbonización emergiendo como uno de sus desafíos más significativos. Un reciente estudio realizado por KPMG, involucrando a 75 tomadores de decisiones de compañías mineras, ilumina este panorama complejo y la respuesta de la industria ante él.
Estrategias y Compromisos hacia 2050
A pesar de la creciente presión por parte de inversores y regulaciones ambientales, menos de un cuarto de las compañías mineras canadienses han establecido compromisos formales para lograr reducciones de emisiones de carbono en todos los ámbitos antes del 2050. Esta falta de compromisos formales subraya una realidad preocupante en el sector, pero también destaca una ventana de oportunidad para la innovación y el liderazgo en sostenibilidad.
Por otro lado, aproximadamente un cuarto de las empresas encuestadas están en el proceso de desarrollar planes para reducir emisiones, lo que indica una transición progresiva hacia prácticas más sostenibles. Sin embargo, un 10% de las empresas carecen de estrategias tanto de ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) como de reducción de carbono, y un 7% enfrenta desafíos significativos para implementar tales estrategias o no tienen intenciones de hacerlo en el corto plazo.
Desafíos en la Reducción de Emisiones Scope 3
Un aspecto crítico que complica aún más el panorama es la reducción de las emisiones Scope 3, aquellas que se extienden a lo largo de la cadena de valor de la empresa. Canadá enfrenta limitaciones específicas, particularmente en su capacidad de fundición o refinación de minerales críticos, lo que obliga a las empresas a enviar minerales intermedios a fundiciones en todo el mundo, incrementando indirectamente sus emisiones Scope 3.
Optimismo y la Necesidad de Apoyo
A pesar de los desafíos, un 90% de los líderes mineros canadienses se muestran optimistas sobre el potencial del país para convertirse en líder mundial en minerales críticos. Sin embargo, este optimismo va de la mano con el reconocimiento de la necesidad urgente de aumentar las inversiones, el compromiso gubernamental y políticas fiscales favorables para apoyar el crecimiento del sector.
La transición hacia prácticas mineras más sostenibles y la descarbonización es un viaje complejo pero necesario. Requiere de una colaboración estrecha entre empresas, gobiernos y comunidades para superar los obstáculos tecnológicos, financieros y regulatorios. El camino hacia el 2050 es largo y está lleno de desafíos, pero con compromiso, innovación y apoyo, la industria minera canadiense tiene el potencial de liderar el cambio hacia un futuro más sostenible y bajo en carbono

