La minería en México ha sido históricamente un pilar económico fundamental, contribuyendo de manera significativa al desarrollo y crecimiento del país. Sin embargo, recientes declaraciones de líderes en la industria como Luiz Camargo, director país de Compañía Minera Cuzcatlán, y Marisol Barragán Mendoza, directora general de Minera San Xavier, subrayan un escenario preocupante para este sector. La competitividad de la minería mexicana frente a otras latitudes del mundo se ve mermada por adversidades macroeconómicas y políticas públicas que no favorecen el desarrollo de esta industria vital.
Desafíos Macroeconómicos y Políticas Públicas: Una Combinación Retadora
Camargo señala la falta de condiciones jurídicas adecuadas y la ausencia de incentivos fiscales como principales obstáculos para la competitividad minera en México. A esto se suman presiones macroeconómicas adversas que complican aún más el panorama para las empresas del sector. Por su parte, Barragán Mendoza critica la complejidad creciente de las políticas públicas bajo la actual administración, las cuales no solo afectan a la minería sino a otras industrias extractivas. Esta situación resulta desafortunada, ya que impide realizar actividades esenciales para el desarrollo nacional.
La Minería Mexicana y su Posición en América Latina
A pesar de estos retos, América Latina se destaca como la región con la mayor inversión en exploración minera a nivel global, representando un 25% del total, según datos de 2022 del Fraser Institute. Sin embargo, el mismo organismo señala un deterioro en la posición de México como destino de inversión durante los últimos 12 años. Este contraste resalta la importancia de abordar los desafíos internos para no perder terreno en un contexto regional favorable.
De cara al proceso electoral de este año, existe una apertura por parte de los líderes de la industria para dialogar con los candidatos presidenciales sobre los beneficios de la actividad minera. Esta disposición al diálogo sugiere un camino hacia posibles soluciones y mejoras en las políticas públicas que rigen la minería. Es crucial que se reconozca el papel estratégico de esta industria no solo para la economía, sino también para el desarrollo tecnológico y social de México.
La minería en México enfrenta una encrucijada crítica. La solución a sus desafíos pasa necesariamente por un replanteamiento de las políticas públicas y un esfuerzo conjunto para mejorar las condiciones macroeconómicas. Se requiere de un marco jurídico y fiscal que no solo atraiga inversión sino que también promueva prácticas sustentables y responsables. La colaboración entre el sector minero, el gobierno y la sociedad es fundamental para redefinir el rumbo de esta industria y asegurar su competitividad y contribución al desarrollo sostenible del país.

