El reciente accidente en la mina de carbón de Pingdingshan, en la provincia de Henan, China, ha dejado un saldo trágico de al menos 10 muertos y seis desaparecidos. Este suceso, ocurrido el pasado viernes alrededor de las 2:55 p.m. (hora local), se produjo por una explosión de gas y carbón en una mina operada por Pingdingshan Tianan Coal Mining, una de las compañías más prominentes en el sector.
Según informes de la agencia de gestión de emergencias local y la agencia oficial de noticias Xinhua, en el momento del accidente, había 425 trabajadores bajo tierra. A las 3 p.m. del sábado, se confirmaron 10 muertes, mientras que seis personas aún permanecían desaparecidas. La agencia prometió continuar las operaciones de rescate e investigar las causas del accidente.
Este trágico evento no es un caso aislado en la industria minera china. En noviembre pasado, los precios del carbón en China experimentaron un aumento significativo después de que el gabinete del país prometiera intensificar las inspecciones de seguridad, en respuesta al creciente número de muertes por accidentes en la principal región productora de carbón, Shanxi.
La campaña de inspección de seguridad en Pingdingshan, un área rica en carbón, podría interrumpir la producción de carbón en la región y tensar aún más los suministros de este recurso. Este accidente pone de manifiesto la necesidad urgente de revisar y mejorar las medidas de seguridad en las minas, no solo en China, sino en todo el mundo.

