En el corazón de la transición energética global, el cobre emerge como un metal clave. Recientemente, grupos chinos han mostrado un creciente interés en un proyecto de fundición de cobre en Chile, valorado en 1,400 millones de dólares. Este proyecto, liderado por la compañía estatal Enami en colaboración con el gobierno chileno, busca revitalizar y modernizar la capacidad de fundición del país, reduciendo así su dependencia del procesamiento en el extranjero.
La visita de funcionarios de Enami y del gobierno chileno a China el mes pasado marcó un punto de inflexión en las discusiones sobre este ambicioso proyecto. Ivan Mlynarz, CEO de Enami, destacó el interés significativo de constructores y grupos chinos en asegurar el suministro de este metal esencial para sectores como la construcción, la energía renovable y los vehículos eléctricos.
Actualmente, Chile, siendo la nación líder en minería de cobre, envía más de la mitad de su producción en forma semi-procesada, con la última fundición construida en 1990. El proyecto, impulsado bajo la administración del presidente Gabriel Boric, busca más que duplicar la capacidad de la fundición existente mediante tecnología más limpia y eficiente.
Este proyecto surge en un momento en que el mercado global de fundición se suaviza. Las tarifas de procesamiento han disminuido debido a interrupciones en las minas y exceso de capacidad en las plantas. El gobierno anterior de Chile tenía dudas sobre invertir en fundiciones, considerando la lejanía de los centros de demanda en Asia, Europa y EE. UU. Sin embargo, Enami ve suficientes ventajas para avanzar.
La compañía espera tener un estudio de viabilidad revisado para agosto, antes de decidir sobre un modelo de financiación que podría incluir bonos emitidos por la compañía o el gobierno. Una empresa conjunta es menos probable, pero aún posible.
El plan es iniciar un programa de construcción de 33 meses en la primera mitad de 2025. En la planta existente Hernan Videla Lira, se planea omitir el mantenimiento el próximo año y detener las operaciones a principios de 2025.
Durante el período de transición, Enami comercializará el concentrado de cobre, proveniente de mineros pequeños, a otras fundiciones o comerciantes. El proyecto también podría procesar cobre de minas cercanas administradas por Lundin Mining Corp., que ha expresado interés siempre que sea competitivo y limpio.
Este proyecto no solo representa un avance significativo para la industria del cobre en Chile, sino que también simboliza la creciente colaboración internacional en la transición hacia una economía más verde y sustentable. La participación china no solo asegura el financiamiento necesario sino también una visión compartida hacia un futuro energético más sostenible.

