A nivel mundial, los sectores de petróleo, gas y minería se caracterizan por una baja participación femenina, situándose apenas en un 22%, según el Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques, basándose en cifras del Foro Económico Mundial. Esta realidad plantea importantes interrogantes sobre la equidad de género en estas industrias cruciales.
Héctor Magaña, director del Centro de Investigación Económica y Negocios del Tecnológico de Monterrey, destaca que el sector de energía y petróleo exige una educación especializada que no siempre está disponible en todas las regiones del país. Además, las carreras en este campo son más demandadas por hombres, influenciadas por los aspectos culturales de cada región. Sin embargo, señala que existe un creciente esfuerzo por romper esta brecha, incentivando a más mujeres a estudiar estas ingenierías.
En el caso de la minería, Magaña apunta que se requiere una mayor fuerza física para la extracción de minerales, lo que ha resultado tradicionalmente en una mayor participación masculina. No obstante, esto no significa que las mujeres no puedan o no deban participar en este sector.
Por otro lado, las mujeres dominan en campos como la sanidad y los servicios asistenciales, con una participación del 64.7%, según el estudio del centro Gilberto Bosques. Estas profesiones se han convertido en oficios tradicionalmente femeninos, muchas veces pasados de generación en generación.
La inversión en educación es clave para cambiar esta dinámica. Magaña explica que una mayor inversión en los sistemas educativos públicos podría ampliar las oportunidades para las niñas y mujeres en todo el país. Sin embargo, advierte que, de no hacerse cambios significativos en la inversión educativa, es probable que se mantenga la actual separación de roles de género en el trabajo.
Para cerrar esta brecha, se requieren esfuerzos concertados tanto del sector público como del privado. La promoción de programas de becas, capacitaciones, y mentorías específicas para mujeres en estas áreas puede ser un buen comienzo. Además, es fundamental trabajar en cambiar la percepción cultural que asocia ciertos trabajos con un género específico.
Subtítulo: El Futuro de la Equidad de Género en la Industria
La participación de las mujeres en la industria energética y minera no solo es una cuestión de equidad de género, sino también de desarrollo económico y sostenibilidad. Diversos estudios han demostrado que la inclusión de mujeres en diferentes sectores conduce a una mayor innovación y eficiencia.
La tarea no es sencilla, pero es esencial para el desarrollo de una industria más inclusiva, diversa y competitiva. Al fomentar la igualdad de oportunidades, no solo estamos abogando por un derecho fundamental, sino también impulsando un sector vital para el desarrollo económico y tecnológico de México y el mundo.
Con iniciativas, educación y un cambio cultural, la industria energética y minera puede convertirse en un ejemplo de equidad e inclusión, abriendo un camino hacia un futuro más igualitario y próspero.

