El panorama minero en Zacatecas, México, está presenciando un cambio significativo. La trasnacional canadiense Orla Mining, propietaria de la mina Camino Rojo, ha anunciado una robusta inversión de 1 mil 200 millones de pesos para incrementar sus operaciones en el municipio de Mazapil. Este anuncio, hecho por el gobernador David Monreal Ávila, es una clara señal del compromiso de la compañía con el desarrollo económico y sostenible de la región.
Camino Rojo, conocida por ser la mayor concesionaria minera en México, obtuvo los derechos del gobierno federal durante el régimen de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012). Sus actividades de exploración y producción de minerales preciosos, principalmente oro y plata, se extienden sobre un vasto polígono de 160 mil hectáreas en el semidesierto de Mazapil, ubicándose a 50 kilómetros de la también renombrada Minera Peñasquito.
Hasta el momento, Camino Rojo ha realizado una inversión de 210 millones de dólares, empleando técnicas de explotación altamente tecnificadas en tajo abierto. Esto no solo ha generado 255 empleos directos y 298 indirectos, sino que también ha establecido un nuevo estándar en la industria minera por su enfoque en la sostenibilidad y responsabilidad social.
En su más reciente comunicado de prensa, se destaca la reunión entre el gobernador Monreal Ávila y Juan Rafael Sánchez Campos, gerente general de Camino Rojo. Durante este encuentro, se enfatizó la prioridad del gobierno de Zacatecas en garantizar el bienestar, progreso y desarrollo de la región, brindando certeza jurídica y seguridad a las inversiones.
Sin embargo, es importante señalar que la anunciada expansión aún está en proceso de concreción. De realizarse, el impacto será significativo no solo para la empresa, sino para toda la población de la región, marcando un hito en el desarrollo económico y social del semidesierto de Zacatecas.
Los ejecutivos de la mina, incluyendo a Fernando Velázquez Ortega y Mauricio Heiras Garibay, han dialogado sobre su intención de expandir la inversión en la región, subrayando su compromiso con el desarrollo sostenible.
Además de la inversión directa en operaciones mineras, Camino Rojo ha contribuido con 12.4 millones de pesos en infraestructura local durante el presente año. Proyectos destacados incluyen la construcción de un domo en la comunidad de El Berrendo y el equipamiento de un pozo de agua potable en San Tiburcio, además de un plan de almacenamiento de agua pluvial con una inversión estimada de 600 millones de pesos.
Hacia un Futuro Sostenible en la Minería
La expansión de Camino Rojo representa no solo un crecimiento económico, sino también un modelo de desarrollo minero que respeta y promueve la sostenibilidad ambiental y el bienestar social. Este enfoque marca un precedente importante en la industria minera, no solo en Zacatecas o México, sino a nivel internacional.
La minería, a menudo vista bajo una luz crítica debido a sus impactos ambientales, encuentra en Camino Rojo un ejemplo de cómo la tecnología, la inversión responsable y el compromiso social pueden coexistir para el beneficio mutuo de la industria y la comunidad. Este es un momento crucial para el sector minero de Zacatecas y un punto de inflexión hacia una minería más sostenible y responsable a nivel global.

