China, una potencia económica global y líder en la producción de acero, se encuentra en el centro de un creciente debate internacional sobre subvenciones y comercio. Según el Ministerio de Comercio de China, el hecho de que la Unión Europea (UE) haya dirigido su atención hacia las siderúrgicas chinas debido a las subvenciones, desafía el orden comercial internacional establecido.
He Yadong, portavoz del Ministerio de Comercio chino, expresó con firmeza la posición de su nación, enfatizando que China “se opone firmemente al unilateralismo y al proteccionismo comercial que abusa de las medidas comerciales correctivas”. La nación asiática está atenta y vigilante a las medidas de seguimiento que la UE pueda adoptar en el futuro.
Pero, ¿cuál es el impacto real de este enfoque de la UE? Según He, la perspectiva de la Unión Europea eleva los costes de fabricación, lo que perjudica directamente a los consumidores. Además, esta postura amenaza la sostenibilidad de la cadena de suministro global, un sistema interconectado que alimenta la economía mundial.
En el corazón de este debate se encuentra una acción concertada por parte de la UE. El bloque europeo planea llevar a cabo investigaciones en torno a las subvenciones otorgadas a los fabricantes de acero, especialmente aquellos que producen en exceso en países como China. Esta medida se presenta como parte de un acuerdo con Estados Unidos con el objetivo de poner fin a los aranceles instaurados durante la era Trump, como lo mencionaron recientemente dos responsables de la UE.

