El mundo financiero observa con atención cada movimiento del mercado de metales preciosos, y el oro, como siempre, se encuentra en el centro del escenario. El viernes nos ofreció una muestra de su resistencia y adaptabilidad, a pesar de los desafíos que enfrenta.
A las 1037 GMT, el oro al contado experimentó un alza del 0,2%, situándose en 1.923,63 dólares por onza. Sin embargo, no todo es color de rosa, ya que se proyecta un declive semanal del 0,8%. Paralelamente, los futuros del oro en Estados Unidos mostraron un avance del 0,3%, alcanzando los 1.947,60 dólares.
Carlo Alberto de Casa, analista de Kinesis Money, señala que la fortaleza del dólar y el repunte del rendimiento de los bonos del Tesoro, ante la expectativa de que la Reserva Federal incremente las tasas en noviembre, están ejerciendo presión sobre el oro. Sin embargo, De Casa también destaca que, a pesar de este escenario complicado, el oro sigue teniendo una demanda sólida. Esto se debe, en parte, a que es poco probable que el Banco Central Europeo eleve las tasas, considerando las preocupaciones económicas actuales.
El dólar, por su parte, mostró una ligera caída del 0,1%, pero se dirige hacia su mayor racha de ganancias semanales en casi una década. Estos números son impulsados por los recientes datos económicos estadounidenses, incluyendo la notable caída en las solicitudes de subsidio de desempleo.
La herramienta FedWatch de CME indica que los mercados prevén un 93% de probabilidades de que la Fed mantenga las tasas sin cambios en su próxima reunión del 19 y 20 de septiembre. Sin embargo, hay un 45% de posibilidades de que se produzca un alza adicional antes de 2024.
Es vital entender que tasas más elevadas pueden disminuir el apetito por el oro, dado que este no genera intereses. En cambio, aumentan los rendimientos de los bonos del Tesoro, que actúan como activos refugio y que, actualmente, se encuentran en ascenso.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata mostró una mejora del 0,5%, cotizándose a 23,07 dólares la onza. El platino, por otro lado, disminuyó un 0,4%, con un valor de 899,62 dólares, y ambos metales se encaminan a sus mayores caídas semanales desde el 23 de junio. El paladio, finalmente, experimentó una baja del 0,1%, situándose en 1.210,72 dólares.

