El mundo financiero siempre está en movimiento, y uno de sus indicadores más fieles es el oro. Este lunes, el oro cotizaba de manera estable, una respuesta directa a los recientes comentarios del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. A las 1000 GMT, el oro al contado se mantenía en 1,913,99 dólares por onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos mostraban un ligero incremento del 0,1%, situándose en 1,941,10 dólares.
Carlo Alberto De Casa, analista de mercado de Kinesis Money, destacó que “Aunque el oro y la plata no están subiendo, se mantienen relativamente estables, pero incluso mantenerse estables en este entorno puede considerarse una noticia positiva”. Esta estabilidad es una señal de la fortaleza inherente del oro en el mercado global.
El pasado viernes, en el simposio anual en Jackson Hole, Wyoming, Powell insinuó que la Reserva Federal podría necesitar incrementar aún más las tasas de interés para controlar la inflación, que actualmente se encuentra en niveles preocupantes. Esta declaración ha generado expectativas y especulaciones en el mercado, afectando directamente al oro, que ha luchado por encontrar una dirección clara. A pesar de los avances frenados por el alza del dólar, el declive del rendimiento de los bonos referenciales a 10 años del Tesoro estadounidense ha ofrecido cierto respiro al metal precioso.
Es importante entender que el oro, al no devengar intereses, tiende a obtener peores resultados cuando las tasas de interés aumentan, impulsando el retorno de activos de refugio rivales, como los bonos estadounidenses. Sin embargo, la serie de datos económicos que se espera para esta semana, incluyendo informes sobre inflación subyacente y el informe de nóminas no agrícolas de agosto, podría arrojar más claridad sobre la fortaleza de la economía y, por ende, sobre el comportamiento futuro del oro.
En cuanto a otros metales preciosos, la plata al contado experimentó una caída del 0,4%, situándose en 24,13 dólares, aunque sigue cerca de los máximos alcanzados el 2 de agosto. El platino, por su parte, bajó un 0,6%, a 938,80 dólares, mientras que el paladio avanzó un 0,2%, llegando a 1,227,30 dólares.

