Newcrest, una titan en la industria minera global, ha anunciado números alentadores para el ejercicio fiscal finalizado el 30 de junio de 2023. Con un incremento del 8% en la producción de oro respecto al año anterior, alcanzando las 2,1 millones de onzas, y un alza del 10% en la producción de cobre, equivalente a 133,000 toneladas, Newcrest resalta su firme posicionamiento en el mercado minero mundial.
En cuanto al costo de mantenimiento todo incluido (AISC) de orientación para este año fiscal, la empresa cumplió las expectativas para su producción de oro. Sin embargo, la producción de cobre estuvo ligeramente rezagada, al ubicarse 1% por debajo del rango de orientación. Esta ligera desaceleración estuvo principalmente influenciada por la menor producción en sus minas de Cadia y Telfer.
Fortalezas y Retos Financieros
Más allá de la producción, la salud financiera de Newcrest mostró matices mixtos. Si bien la producción de oro creció un 8% con respecto al periodo anterior, gracias a la escalada de producción en minas como Cadia, Brucejack y Fruta del Norte, el beneficio subyacente se situó en 778 millones de dólares. Esta cifra es 94 millones de dólares inferior al período anterior, un contratiempo ocasionado principalmente por factores como un menor precio realizado del cobre y mayores costes operativos.
Sin embargo, hay buenas noticias para los accionistas. Newcrest ha anunciado un dividendo final de 20 céntimos por acción, que, sumado a otros dividendos del año, resulta en un total de 55 céntimos por acción para el 2023. Esta cifra no sólo es alentadora, sino que marca un récord, siendo el dividendo anual total más alto determinado por Newcrest hasta la fecha.
Futuras Asociaciones
En una jugada estratégica, en mayo de 2023, Newcrest firmó un documento vinculante con Newmont, líder mundial en producción de oro. Esta alianza propone que Newmont adquiera el 100% de las acciones de Newcrest, con términos atractivos para los accionistas de Newcrest, quienes recibirán acciones de Newmont en una proporción favorable.
Este movimiento no sólo promete consolidar aún más la presencia de Newcrest en el mercado global, sino que también ratifica su confianza en la industria minera, su compromiso con la sostenibilidad y la seguridad, y su visión de crecimiento a largo plazo.

