El oro, a menudo considerado un refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica, ha experimentado recientemente una notable volatilidad. Esta fluctuación se produce tras datos que muestran signos de recuperación en la economía estadounidense y la posibilidad de que la Reserva Federal pueda incrementar las tasas de interés nuevamente en este año.
El precio del oro al contado reflejó un incremento del 0,2% situándose en 1,893,30 dólares por onza a las 0945 GMT. A pesar de este aumento, el metal amarillo todavía se encuentra próximo a su nivel más bajo registrado desde el 15 de marzo, marcado en 1,888,30 dólares. Paralelamente, los futuros del oro estadounidense presentaban una reducción del 0,2%, ubicándose en 1,924,40 dólares.
Las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal brindan detalles esclarecedores sobre esta situación. Estas revelan que las autoridades del banco central presentan divisiones en cuanto a futuros incrementos de las tasas. No obstante, una gran proporción aún considera que el combate contra la inflación debe prevalecer sobre posibles riesgos económicos.
Estas tendencias se ven respaldadas por el comportamiento del dólar, que muestra acercamientos a sus máximos en los últimos dos meses. Además, la rentabilidad de los bonos del Tesoro a 10 años ha llegado a su pico más elevado desde octubre. Estos movimientos coinciden con la disminución de los riesgos de recesión, en vista de los alentadores datos de ventas minoristas y construcción de viviendas revelados esta semana.
Un factor crucial a considerar es el impacto del fortalecimiento del dólar en el precio del oro. Una moneda estadounidense más robusta implica que el oro se vuelve más caro para aquellos compradores que emplean otras monedas. A esto se suma que el incremento en los rendimientos afecta negativamente al oro, dada su característica de no generar intereses.
Las proyecciones actuales sugieren que los inversores están considerando un 37% de posibilidad de otra alza en las tasas para 2023. Por otro lado, hay un 58% de probabilidades de que la Fed mantenga las tasas estables por el resto del año.
Finalmente, otros metales preciosos, como la plata, el platino y el paladio, también han mostrado movimientos significativos. La plata, por ejemplo, ha experimentado su mayor alza diaria desde julio, con un incremento del 1%, cotizándose a 22,61 dólares la onza.

