El mundo de la minería y los metales básicos está en constante evolución, y recientemente, los precios del cobre han experimentado un notable resurgimiento. Este fenómeno se ha observado particularmente en Londres, donde las perspectivas mejoradas de demanda desde China, el principal consumidor, están impulsando el mercado.
A las 0946 GMT, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) registró un aumento del 0,5%, cotizándose a 8.404,50 dólares por tonelada. Este incremento marca la quinta sesión consecutiva en la que los precios del cobre han subido. Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, atribuye este auge a “los sorprendentemente optimistas datos de consumo de cobre en China, la especulación sobre más medidas de apoyo del Gobierno chino y la intervención monetaria que ha visto al yuan fortalecerse frente al dólar”.
El cobre, conocido como el “metal rojo”, es esencial en sectores como la energía y la construcción. Las reservas actuales de este metal en las tres principales bolsas de futuros se encuentran justo por encima de su nivel más bajo en 15 años, con 170,000 toneladas. Esta escasez de reservas respalda aún más el valor del cobre en el mercado global.
Sin embargo, no todo es optimismo en el escenario económico mundial. La actividad empresarial en la zona euro ha experimentado una desaceleración más pronunciada de lo previsto este mes. Alemania, la economía más grande de Europa, ha sido particularmente afectada, según un reciente sondeo. Además, el euro ha caído a mínimos de más de dos meses frente al dólar estadounidense, que a su vez ha alcanzado su nivel más alto desde el 8 de junio frente a seis destacadas divisas. Esta fortaleza del dólar tiene un efecto directo en el mercado de metales, ya que encarece los metales cotizados en dólares para compradores con otras divisas.
En cuanto a otros metales básicos, el aluminio, el zinc, el plomo y el níquel también han experimentado aumentos en la LME, mientras que el estaño ha registrado una ligera caída.

