El mundo de la minería y la metalurgia está en constante evolución. Uno de los cambios más notables en los últimos tiempos ha sido el aumento de las existencias de aluminio de origen ruso en los almacenes autorizados por la Bolsa de Metales de Londres (LME). Según los datos más recientes, estas existencias han alcanzado un impresionante 81% del total en julio, mostrando un incremento desde el 80% registrado en junio.
Este aumento gradual en la proporción de existencias de aluminio ruso en la LME ha sido una tendencia observada a lo largo del año. Una de las razones detrás de este fenómeno es la búsqueda de comerciantes y consumidores de alternativas a los metales rusos. A pesar de que muchos de estos metales no están directamente afectados por las sanciones occidentales impuestas a Moscú, la percepción y las decisiones estratégicas han llevado a un cambio en la dinámica del mercado.
El mes pasado, Norsk Hydro, uno de los productores más grandes del sector, solicitó a la LME que reconsiderara su decisión de no prohibir el aluminio ruso en su red de almacenes. La razón detrás de esta solicitud radica en la creencia de que los grandes volúmenes de aluminio ruso podrían poner en peligro la condición de referencia del contrato de la LME.
Para poner en perspectiva el crecimiento, las existencias de aluminio ruso en la LME aumentaron a 227,525 toneladas métricas en julio, un aumento desde las 218,025 toneladas de junio. Estos números provienen de la bolsa más antigua y el mayor mercado de metales del mundo, lo que subraya la importancia y el impacto de este cambio.
Mientras tanto, la proporción de inventarios indios de aluminio, que se han visto afectados por el alejamiento del metal ruso, se ha mantenido constante en el 18% en julio. Esto indica que, mientras que el aluminio ruso está ganando terreno, otras fuentes de aluminio están manteniendo su posición en el mercado.

