El reciente paro de labores en Peñasquito, la mina de oro más grande de México, ha suscitado preocupación en el sector minero del país. No es para menos. Con su inmenso aporte a la producción de oro y zinc, la interrupción de sus operaciones amenaza con impactar significativamente la economía nacional.
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Raúl García Reimbert, presidente del Colegio de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, señaló la importancia de Peñasquito en la producción minera del país. “Veremos afectaciones en la producción de oro y zinc en México, porque una mina de ese tamaño afecta directamente la producción mexicana”, dijo. Esta declaración destaca la magnitud del problema que se avecina.
Sin embargo, no solo la producción minera se ve amenazada. El efecto dominó de este paro podría desencadenar una escalada de precios en varios sectores que dependen del oro y zinc, al no poder obtener los insumos necesarios para su operación. En un país donde el oro representó el 30.6% del valor total de la producción minero-metalúrgico en 2022, las consecuencias podrían ser extensas y profundas.
José Jaime Gutiérrez Núñez, director de la Cámara Minera de México, coincide con este pronóstico. El paro en la mina de Zacatecas, advierte, tendrá serias implicaciones en los próximos meses.
El Desafío para Newmont Mining Corporation y los Inversionistas
Para Newmont Mining Corporation, la empresa propietaria de Peñasquito, el paro es un desafío de grandes dimensiones. La suspensión de las operaciones ya ha incurrido en 23 millones de dólares en costos operativos y 15 millones de dólares en depreciación y amortización.
Además, la huelga no ha concluido. La empresa ha instado a los inversionistas a tomar las evaluaciones pertinentes sobre el proyecto minero en los próximos meses. “Se advierte a los inversionistas que no confíen en las estimaciones de orientación de Peñasquito”, ha alertado.
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Este escenario pone en jaque a los actores involucrados en la industria minera. El paro en Peñasquito no es solo una crisis para la minería mexicana, sino también un desafío para la economía del país en general. La capacidad para navegar esta situación definirá el futuro del sector minero en México.

