Las perspectivas de la minería, particularmente para el cobre, se han tornado inciertas con los recientes acontecimientos. Las oscilaciones de precios en el mercado global son una clara evidencia de la volatilidad existente. El martes, se experimentó una caída en los precios del cobre. La razón subyacente de esta reducción parece estar en la debilidad de los datos manufactureros, que proyectan unas perspectivas de demanda poco alentadoras.
China, como el principal consumidor de metales del mundo, ha tenido un papel crucial en esta dinámica. La caída en su demanda ha tenido repercusiones significativas en los precios del cobre. Las encuestas a gerentes de compras del sector manufacturero chino señalan que la segunda economía más grande del mundo está perdiendo impulso a medida que la demanda se debilita.
El Impacto del Desplome de la Actividad Manufacturera en el Valor del Cobre
Esta situación no es exclusiva de China. La zona euro y los Estados Unidos también experimentaron una caída en su actividad manufacturera en junio. Los niveles a los que cayó esta actividad no se habían visto desde la oleada inicial de la pandemia del COVID-19, momento en que la economía mundial se tambaleó. Este desplome en la actividad manufacturera sugiere una demanda de cobre debilitada en los mercados globales.
A pesar de la sombría demanda proyectada, hay factores que parecen apuntar hacia un mercado más ajustado. Los inventarios de cobre han estado disminuyendo de manera notable. Las existencias de cobre en los almacenes registrados por la LME han caído un 33% desde el 6 de junio, situándose en 66.775 toneladas. Esto indica que más metal saldrá del sistema de la LME.
En la Bolsa de Futuros de Shanghái, la situación es similar, con las existencias de cobre habiendo caído un 73% desde finales de febrero. Mientras tanto, un indicador del apetito de China por importar cobre, la prima del cobre Yangshan, se ha más que duplicado desde mediados de mayo.
A pesar de la caída en los precios del cobre, otros metales básicos muestran tendencias diversas, desde caídas marginales hasta pequeños incrementos.
Estas dinámicas evidencian la complejidad del mercado minero global y la incertidumbre que lo rodea. En este contexto, los actores del sector deben mantenerse vigilantes y adaptarse a los cambios que se produzcan en el panorama global.

