La minería es un sector importante en la economía mexicana y mundial. Sin embargo, la noticia de dos mineros que perdieron la vida en un accidente en una mina ilegal de carbón en el norte de México pone en evidencia la urgencia de medidas de seguridad efectivas y regulación en esta industria. Este incidente ocurrió cuando un cable de soporte se rompió, causando la caída de un cubo que llevaba a los mineros al fondo del pozo. Esta tragedia ha vuelto a poner de relieve la necesidad imperiosa de mejorar las condiciones de seguridad en estas operaciones mineras.
El accidente ocurrió en una mina ubicada en el estado fronterizo de Coahuila. La mina había sido clasificada como ilegal y su acceso había sido restringido después de que una inspección encontrara violaciones de seguridad en agosto de 2022. A pesar de la prohibición, la operación minera continuó, con resultados fatales.
Lamentablemente, este no es un incidente aislado. En 2022, diez mineros murieron atrapados en una mina de carbón inundada en la misma zona. En 2021, otros siete mineros perdieron la vida en una mina similar. Los accidentes son comunes en estas minas que a menudo son estrechas y primitivas, poniendo a los mineros en un riesgo inmenso.
El gobierno mexicano promulgó hace tres años un plan para reactivar las centrales eléctricas de carbón en el norte del país y priorizar la compra de carbón de minas más pequeñas. Este plan resucitó una forma de minería del carbón que es tan peligrosa que se intentó prohibirla hace una década.
Estas minas son tan estrechas y primitivas que solo pueden bajar a un par de mineros a la vez en un pozo estrecho y extraer un cubo de carbón cada vez. Los expertos insisten en que estas minas son intrínsecamente inseguras. En algunos pozos, conocidos como “pocitos”, se bombea aire y agua a través de mangueras de plástico. Algunos ni siquiera tienen eso. Suelen carecer de salidas de seguridad y pozos auxiliares, y los cabrestantes utilizados para extraer a los mineros y el carbón funcionan con viejos motores de coches colocados sobre bloques.
A pesar de los riesgos inherentes, la minería es una industria vital en México y el mundo. Ofrece oportunidades de empleo y desarrollo económico, y también es fundamental para la producción de bienes y servicios en otros sectores. Sin embargo, la seguridad de los trabajadores debe ser una prioridad absoluta. Es necesario implementar regulaciones más estrictas, realizar inspecciones más rigurosas y garantizar que se sigan las normas de seguridad. Solo así podremos evitar más tragedias en el futuro.

