A pesar de los retos que ha presentado el año 2023, la industria minera en México se mantiene resiliente y lista para afrontar los desafíos del futuro. No obstante, es crucial analizar los factores que han contribuido a la reciente caída de la producción, y las perspectivas para el resto del año.
El panorama actual de la minería en México
La producción minera de México cayó un 0.2% interanual en mayo en términos reales, su tercera caída consecutiva este año, según el organismo de estadística Inegi. En los primeros cinco meses, la producción minera cayó 0.1% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Durante 2022, la producción disminuyó 0.6%, principalmente debido al debilitamiento de otras industrias como la construcción y el acero y a la falta de nuevos proyectos.
No obstante, a pesar de la caída en la producción minera, los servicios relacionados con la minería avanzaron 6.6%, según datos del Inegi. Esta cifra muestra la adaptabilidad de la industria y cómo, a pesar de las dificultades, encuentra formas de crecer y desarrollarse.
Las perspectivas para el resto del año no son positivas, y se espera una caída más acusada de la minería en junio debido a la huelga en curso en la mina de Peñasquito, la mayor productora de oro del país, con 566,000 oz en 2022, en el estado de Zacatecas.
Buscando soluciones y oportunidades
En su informe anual, la Camimex llamó a reactivar el otorgamiento de nuevas concesiones bajo el nuevo marco legal que entró en vigor en mayo, “para continuar desarrollando una industria responsable… y que los yacimientos minerales de la nación sigan contribuyendo al crecimiento de la prosperidad de México y los mexicanos”. En esta llamada se refleja el compromiso de la industria minera de seguir contribuyendo al desarrollo del país.

