La economía mexicana sigue avanzando a paso firme. Si bien se ha experimentado un ligero descenso en el ritmo de crecimiento, el país ha logrado mantener su marcha hacia adelante por séptimo trimestre consecutivo. Sin embargo, los verdaderos héroes de esta historia no son los que normalmente se destacan. Las actividades primarias y secundarias -en particular la minería y la manufactura- son las verdaderas piedras angulares que sustentan el progreso económico del país.
El Producto Interno Bruto (PIB) de México registró una expansión del 0.9% en el segundo trimestre del año. Aunque se trata de un ligero descenso respecto al 1.0% del periodo previo, sigue en línea con las expectativas del mercado. El protagonismo de las actividades terciarias, principalmente los servicios, se ha debilitado, avanzando solo un 1%, por debajo del 1.5% registrado en el primer trimestre de 2023.
El Resurgir de la Minería y la Industria
En contraste, las actividades primarias y secundarias han experimentado un repunte significativo. Las actividades primarias, que incluyen la agricultura, pesca y minería, y las secundarias, que engloban las manufacturas, repuntaron un 0.8%, respectivamente. Es importante destacar que en el trimestre anterior, las actividades primarias habían sufrido una caída del 2.8%, mientras que las secundarias se expandieron en un escueto 0.6%.
El renacimiento de la minería y la industria manufacturera ha sido esencial para mantener la economía a flote, demostrando una vez más que estas actividades son una parte vital de la economía mexicana.
Un Futuro Prometedor
A tasa interanual, el PIB creció un 3.7% en el segundo trimestre en cifras originales, igual que el periodo previo, sumando nueve trimestres seguidos en expansión. Este patrón de crecimiento sostenido sugiere un futuro prometedor para la economía mexicana, especialmente si se considera la resilencia y fortaleza de la minería y la manufactura.

