El panorama financiero mundial está pasando por una fase tumultuosa. En medio de la incertidumbre y los cambios políticos, el oro, un baluarte de estabilidad en tiempos de crisis, está experimentando su propia tormenta. Los precios del oro caen por tercera sesión consecutiva, cotizando cerca de un nivel de soporte clave de 1,900 dólares. Esta tendencia ocurre mientras los banqueros centrales mundiales, incluido el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reafirman sus mensajes de política de línea dura.
A las 0950 GMT, el oro al contado cedía un 0,1%, a 1,904,79 dólares por onza, manteniéndose cerca de su nivel más bajo desde mediados de marzo. Los futuros del oro en Estados Unidos restaban un 0,5%, a 1,913 dólares. Las tasas de interés están en el punto de mira, con Powell indicando que es probable que la Fed suba más las tasas de interés y no descartó un aumento del costo del endeudamiento en la reunión de política monetaria que celebrará a fines de julio.
Esta política monetaria agresiva pone presión adicional sobre el lingote. La moneda estadounidense, representada por el índice dólar, mantiene su fortaleza, lo que añade más presión al metal precioso.
El escenario para el oro y otros metales preciosos sigue siendo desafiante. Powell y su homóloga del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, están preparando a los mercados para más aumentos de tasas. Carlo Alberto De Casa, analista externo de Kinesis Money, subraya esta realidad.
A pesar de este escenario adverso, la zona de soporte de 1,900 dólares se ha mostrado sólida hasta ahora, y muchos operadores ven cada vez más posibilidades de recesión en 2024. Aunque el oro se considera una cobertura contra la inflación, el aumento de las tasas resta atractivo al metal dorado, que no genera intereses.
El impacto en otros metales preciosos también es notable. La plata al contado cotizaba estable a 22,7169 dólares la onza; el platino bajaba un 0,1%, a 910,19 dólares; y el paladio caía un 1,5%, a 1,230 dólares. La minería y el comercio de estos metales representan un elemento clave en la economía global, y estos cambios en los precios tendrán un impacto significativo.

