Los precios del cobre, un metal fundamental para el desarrollo de infraestructura y el progreso económico, están pasando por un periodo de turbulencia. Con un descenso del 8,4% en el segundo trimestre de 2023, esta tendencia a la baja representa una preocupación importante para los mercados y economías dependientes de la minería.
El cobre, que tuvo un alza a principios de 2023 gracias a la eliminación de las restricciones por el COVID-19 en China, no ha podido mantener su ímpetu. Con una caída de 1,6% en lo que va del año, el cobre es un indicador de las dificultades que enfrenta la economía mundial.
Impacto en la economía global y el rol de China
China, el principal consumidor de metales del mundo, está sintiendo el impacto. La actividad de las fábricas chinas ha caído por tercer mes consecutivo, y la debilidad en otros sectores ha aumentado. Esto está generando presión para que las autoridades hagan más para estimular el crecimiento.
Mientras tanto, en la Bolsa de Futuros de Shanghái, el contrato de cobre para entrega en agosto cayó un 2,4% trimestral. Los inventarios de cobre aumentaron un 13%, situándose en 68,313 toneladas métricas. Este crecimiento de los inventarios podría sugerir una demanda más baja de lo esperado, lo que a su vez influye en la disminución de los precios.
En paralelo, las existencias de cobre en los almacenes registrados por la Bolsa de Metales de Londres (LME) cayeron 2,450 toneladas, llegando a 72,975 toneladas, luego de las salidas de Nueva Orleans y Rotterdam.
Otros metales también han experimentado cambios en sus precios. El aluminio y el níquel registraron caídas, mientras que el zinc, el estaño y el plomo han experimentado aumentos.
La caída en los precios del cobre y otros metales señala una compleja realidad para la economía mundial. Sin embargo, es importante recordar que la minería y la extracción de metales son sectores resilientes que se han adaptado a los cambios a lo largo de la historia.
La minería sigue siendo una industria vital, y la demanda de metales seguirá creciendo con el tiempo. Por tanto, aunque estamos en un período de descenso, podemos esperar que se den las condiciones para una recuperación.

