El Gobierno del Presidente Joe Biden anunció el miércoles su intención de invertir 2,000 millones de dólares procedentes de la Ley de Reducción de la Inflación del año pasado para acelerar la fabricación nacional de vehículos eléctricos y resucitar las plantas que atraviesan dificultades. Esta aceleración de las subvenciones y otros subsidios para financiar la conversión de las plantas de automóviles existentes para construir vehículos eléctricos podría ayudar a la Casa Blanca a mitigar las críticas de los fabricantes de automóviles y el sindicato United Auto Workers (UAW) sobre las normas ambientales propuestas destinadas a ayudar a marcar el comienzo de la era EV.
El programa de Subvenciones para la Conversión de la Fabricación Nacional de Vehículos Eléctricos ofrecerá subvenciones de costes compartidos para la fabricación de vehículos híbridos, híbridos eléctricos enchufables, totalmente eléctricos y de pila de combustible eficientes. Según la Oficina de Tecnologías de Vehículos del Departamento de Energía, el programa dará prioridad a los proyectos de renovación o reequipamiento de plantas de fabricación que hayan cesado recientemente su actividad o que se prevea que vayan a cerrar en breve.
El objetivo es preservar los puestos de trabajo existentes, incluidos los empleos y salarios sindicales, y “las oportunidades de trabajo en las comunidades que han impulsado nuestra economía del automóvil durante décadas”, dijo. Sin embargo, lo que queda por analizar es cómo esta iniciativa masiva puede influir en la industria minera de México y el mundo.

