El pasado viernes, el Presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo de la República Democrática del Congo, Felix Tshisekedi, sostuvieron un encuentro en Pekín con el fin de revitalizar una asociación que tiene un valor comercial de decenas de miles de millones de dólares anuales.
En su reunión, los gobiernos acordaron realizar revisiones periódicas de su cooperación en la industria minera y solucionar las disputas existentes a través de “negociaciones amistosas”. Esta decisión, que se dio a conocer a través de una declaración conjunta citada por la cadena estatal china CCTV, plantea una visión de cooperación estratégica global en la relación bilateral.
Insatisfacción en las Relaciones Comerciales
A pesar de que China es el principal destino de los minerales del Congo, Tshisekedi ha expresado su insatisfacción con lo que considera un beneficio limitado para su país. El Congo, como el mayor productor mundial de cobalto – un ingrediente clave en las baterías – y una de las fuentes más ricas de cobre, ha tenido una relación estrecha con empresas chinas como China Railway Group Co., CMOC Group Ltd. y Zijin Mining Group Co.
Tshisekedi ha mostrado particular descontento con un acuerdo de 6,200 millones de dólares firmado en 2008 entre el Congo y China, que prometía la construcción de infraestructuras financiadas con los ingresos de Sicomines, una empresa de cobre y cobalto. Sin embargo, menos de un tercio de los fondos prometidos para el desarrollo se han desembolsado hasta ahora, y Tshisekedi está exigiendo la aceleración de estos proyectos.
El comunicado conjunto también incluyó la intención de ambos países de ampliar su cooperación en áreas como la agricultura, hidrocarburos, sanidad, defensa y seguridad.

