A medida que la fecha límite de la votación del 26 de abril se acerca, Glencore intensifica sus esfuerzos para persuadir a los accionistas de Teck Resources de rechazar la división propuesta de la empresa. La oferta de $23 mil millones de Glencore parece estar en riesgo, ya que el patriarca minero canadiense Norman Keevil, quien controla la compañía, ha dejado en claro que no está interesado en vender.
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Glencore busca persuadir a inversores de acciones clase B para bloquear la división de Teck
Para tener éxito, Glencore necesita convencer a un número suficiente de inversores de acciones clase B de Teck Resources para que se opongan al plan de separación. Si lo logran, podrían forzar a Keevil y al consejo de Teck a regresar a la mesa de negociaciones.
Mientras tanto, algunos analistas sugieren que Glencore podría necesitar aumentar su oferta en $2.000 a $3,000 millones para persuadir a los accionistas de Teck antes de la votación crucial. Aunque Teck ha indicado que está dispuesta a considerar ofertas de posibles pretendientes después de la escisión de su negocio de carbón siderúrgico, hasta ahora no hay indicios de que los rivales de Glencore estén ansiosos por entrar en la competencia.
Los ejecutivos de BHP Group, Rio Tinto Group y Anglo American Plc están observando de cerca, pero es más probable que pospongan cualquier movimiento hasta después de la votación de Teck. Si Glencore logra cambiar la opinión de los accionistas de Teck Resources, podría dar lugar a una adquisición histórica en la industria minera. Sin embargo, si los inversores de Teck aprueban la división, la oferta de Glencore podría quedar en el olvido.
A medida que se acerca la fecha límite, los ojos de la industria están puestos en Glencore y Teck Resources para ver cómo se desarrolla esta tensa situación empresarial.

