El anuncio por parte del Gobierno chileno de un nuevo modelo para el litio está planteando a la mayor productora del país algunas decisiones difíciles, y a sus accionistas una razón para vender.
SQM, el gigante de los fertilizantes convertido en litio, gestiona la mayor y más rentable explotación de salmuera del planeta en el desierto septentrional de Chile en virtud de un contrato que expira en 2030.
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Decisiones difíciles bajo la nueva política de litio
Bajo la nueva política de desarrollo del litio del Presidente Gabriel Boric, SQM tiene dos opciones: Mantener el control total de la operación por el resto del contrato actual y arriesgarse a perderlo cuando termine, o dejar que el Estado tome una participación mayoritaria con el entendimiento de que podría seguir operando por más tiempo. La decisión se complica aún más por el hecho de que Chile tendrá dos cambios de gobierno antes de esa fecha, lo que puede traer consigo una nueva política del litio.
“Yo esperaría que SQM llegara a un acuerdo con bastante rapidez”, dijo Joe Lowry, consultor del sector.
Sin duda, el único otro productor de Chile, Albemarle Corp, se enfrenta a opciones similares. Pero a la empresa estadounidense le quedan unos 20 años de contrato y depende mucho menos que SQM de un único, aunque enorme, salar chileno.
SQM dice que está analizando el plan del Gobierno. Aún quedan muchas cosas en el aire. Por ejemplo, no está claro cómo financiaría el Estado su parte de las operaciones e inversiones existentes y qué papel desempeñaría en la toma de decisiones. Tampoco se sabe si SQM sería compensada en caso de que se viera obligada a abandonar la empresa después de 2030, según el analista de BTG Pactual César Pérez-Novoa. Su valor de reposición es de unos 5,000 millones de dólares.
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Las acciones de SQM ya cotizaban como si no se fuera a renovar el contrato, dijo Pérez-Novoa. Pero el viernes, las acciones cayeron un 19%, lo que supuso una pérdida de 3,700 millones de dólares en valor de mercado.

