Un tribunal brasileño ordenó a Vale, la minera más grande de Brasil, que detenga sus operaciones de extracción de níquel en el estado norteño de Pará y pague daños a dos tribus indígenas que viven en el área.
Vale, una de las compañías más grandes del país, no podrá reanudar la extracción de hierro o níquel en su unidad de Onça Puma hasta que cumpla con ciertos requisitos ambientales y presente planes para mitigar y compensar a los pueblos indígenas, dijo el viernes la oficina del fiscal general de Brasil. La decisión del tribunal también fue el viernes.
Vale dijo que apelaría la decisión.
Según la declaración, los daños superan los 100 millones de reales y el tribunal ordenó a la empresa pagar un salario mínimo a cada persona indígena afectada.
La unidad minera representa alrededor del 10% de la producción total de níquel de Vale. Vale es uno de los mayores productores de metal del mundo.
“La decisión (…) no aporta nada nuevo a un caso que aún está en curso”, dijo Vale en un comunicado. La compañía agregó que había realizado estudios que demostraron que sus operaciones no estaban dañando el medio ambiente o los pueblos indígenas.

