Alrededor de 10% de las importaciones minerales de Estados Unidos provienen de México, principalmente en metales ferrosos.
Según información del Departamento de Comercio de Estados Unidos, el valor de sus importaciones de minerales industriales, ferrosos y no ferrosos, alcanzó los 62 mil 692 millones de dólares entre enero y noviembre de 2016.
En tanto, sus exportaciones fueron de 56 mil 189 millones, lo que dejó un déficit de 6 mil 503 millones.
De acuerdo con el Informe Anual 2016 de la Cámara Minera de México (CAMIMEX), la actividad global conserva el vigor en Estados Unidos gracias a condiciones financieras que aún son favorables, y al fortalecimiento del mercado de la vivienda y del empleo.
Sin embargo, la fortaleza del dólar afectó negativamente la actividad manufacturera, asimismo, el retroceso en los precios de las materias primas, especialmente del petróleo frenaron la inversión en este sector.
Las proyecciones de crecimiento para Estados Unidos también se ajustaron a la baja, esperando tasas de 2.4% en 2016 y 2.5% en 2017.
En el caso de México, la mayor parte de las empresas del sector minero provienen de Estados Unidos y Canadá.
La Camimex señala que por país, Canadá, Australia y Estados Unidos de Norteamérica ocupan los primeros tres lugares en inversiones para exploración en México con 13.5, 12.2 y 8.2% del total, respectivamente.
De los 267 países cuyas empresas tienen capital extranjero invertido en el sector minero en México, Canadá y Estados Unidos participan en conjunto con 65%, al tener 81 compañías con proyectos en este rubro, de acuerdo con el Prontuario de la Industria Minero-Metalúrgica de la Secretaría de Economía 2016.
Canadá participa con 173 empresas, mientras que estados Unidos lo hace con 44 empresas.
La mayor parte de los proyectos mineros se concentran en los estados de Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Jalisco y Guerrero.
Hay optimismo
A pesar de todo, Octavio Alvídrez, director de Fresnillo Plc, manifestó que como productor de metales preciosos, la empresa se encuentra optimista de que se reconocerán las ventajas del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Para Michael Harvey, director de Asuntos Corporativos de GoldCorp, a diferencia de lo que sucede en otras industrias, la minería genera productos que no sufrirán barreras tarifarias.
“Las dificultades de la minería en México son estrictamente internas y bajo el control de su Gobierno.
“Este es un momento estratégico para fortalecer la industria milenaria que tanto da el país”, señaló.
El directivo mencionó que la preocupación y uno de los focos rojos más importantes, es la enorme carga fiscal, que bien valdría la pena ser estudiada y sopesar el costo de grandes oportunidades de inversión (y con ello empleos) que pierde México, contra el beneficio recaudatorio.
Voltear a Canadá
Ante la dependencia que tiene México de Estados Unidos en materia minera, hay voces que aseguran que para México no existe mejor socio que Canadá, sobre todo para proyectos de empresas del sector.
James Gordon, ministro de Recursos Naturales de Canadá, ha dicho que este país tiene 70% de la inversión en México.
“No hay un mejor socio minero que Canadá para México, somos responsables de más de la mitad de la inversión en la exploración de todas las compañías mineras.
“Las compañías mineras han progresado bastante, han logrado más de 10 mil empleos para las comunidades indígenas, tenemos mucha participación de estas comunidades y esta es de nuestras más altas prioridades”, manifestó hace unas semanas durante el Foro Mexico Mining.
Agencia Reforma

