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México es mucho más 
que energéticos

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México es mucho más 
que energéticos
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También hay luz después del sector energético. La minería y la manufactura, por ejemplo, son esenciales en la relación de China y Japón con México y el comercio bilateral, y pueden incrementarse exponencialmente, coinciden diplomáticos y empresarios.

La gira de Enrique Peña Nieto a China y Japón, que terminó el miércoles, abre una “nueva página en las relaciones económicas comerciales bilaterales”, considera Chen Yuming, el consejero comercial de la Embajada de China en México.

El sector energético es uno de los rubros más llamativos para los empresarios asiáticos. Tomó relevancia desde la llegada de Peña Nieto a la Presidencia, debido a la posibilidad de hacer reformas en el sector que permitan la inversión privada en rubros clave para el Estado mexicano: electricidad y petróleo.

“México es un país muy abierto, pero en el caso de recursos naturales es cerrado. Si abre este campo van a crecer más; eso quiere decir que empieza a fluir el dinero”, dice Koji Ishimatsu, presidente de la Cámara Japonesa de Comercio en México.

Los números hablan por sí solos. La Inversión Extranjera Directa (IED) de China y Japón en México se mantiene en niveles bajos, aunque Japón tuvo un repunte en el 2012, cuando acumuló 1,657 millones de dólares desde los 896 del año previo.

De los 12,659.4 millones de dólares de IED que recibió México en el 2012, 58.5% vino de Estados Unidos y 13.1% de Japón; China apenas representó 0.58 por ciento.

En el concierto latinoamericano, Brasil lleva la delantera. Las cifras muestran que Japón invirtió, del 2000 al 2012, una IED superior a los 23,000 millones de dólares, cinco veces más de lo que inyectó en México.

La inversión de China a Brasil ronda los 3,800 millones de dólares, 15 veces más que la destinada a México. Incluso Argentina recibe más recursos de China: entre el 2006 y el 2010, los capitales chinos en territorio argentino sumaron 619 millones de dólares, mientras que en el mismo periodo México apenas captó 65.1 millones.

Ante la poca inversión de China en México es necesario “hacer un esfuerzo mancomunado con la parte mexicana para aumentar nuestro comercio bilateral y para aumentar la inversión, ya que existe gran potencial entre ambas naciones”, afirma Chen Yuming.

El diplomático tiene un punto de vista positivo ante una reforma en materia energética, ya que haría frente a los monopolios que existen en México y le daría más vigor al sector. “Eso significaría para las empresas chinas tener más oportunidades de colaborar con la parte mexicana”.

China mantiene el interés de ampliar la IED en tecnología para la industria energética. El país, asegura Yuming, quiere proveer soluciones para la exploración y explotación del petróleo y para la construcción de plataformas petroleras en el mar.

Japón busca adentrarse en la generación de electricidad y tratamiento de agua, dice el presidente de la Cámara Japonesa de Comercio en México, Koji Ishimatsu. “Empresas japonesas generan entre 5 y 10% de electricidad en México, misma que venden a la Comisión Federal de Electricidad”.

La energía y los sectores de minería y manufactura son una parte del atractivo mexicano para invertir. En este último, Japón concentra en promedio 85% del total de la inversión en los últimos 13 años. Las industrias automotriz y de autopartes, electrónica de consumo y los servicios financieros también son sectores llamativos para los nipones.

MÉXICO, LA PUERTA AL MUNDO

China y Japón tienen claro que México es más que petróleo y electricidad, también es una puerta de entrada a Estados Unidos, América Latina, a la Alianza del Pacífico y a 44 países con los que tiene convenios comerciales.

Para Japón, México es un camino hacia Colombia y Chile, miembros de la Alianza del Pacífico y donde Japón carece de pactos comerciales, dice Koji Ishimatsu. México tiene las virtudes necesarias que permiten a Japón tener un acercamiento tanto con Estados Unidos como con los países de América Latina.

China no sólo se centra en América Latina. La red mexicana de tratados comerciales daría un primer acercamiento con los países miembros de la Alianza del Pacífico para, después, “aumentar nuestros negocios con los mercados de América Latina, América del Norte y Europa”, dice el diplomático Chen Yuming.

ESTABILIDAD Y CLIMA POLÍTICO

Las labores realizadas en materia macroeconómica por los gobiernos mexicanos en los últimos 20 años han permitido que México goce de estabilidad financiera y sea atractivo para los empresarios, opina Koji Ishimatsu, de la Cámara Japonesa de Comercio en México.

Enrique Peña Nieto aprovechó la gira por Asia para destacar el clima de conciliación que existe en México. Según dijo a empresarios de Hong Kong, las reformas laboral y educativa darán impulso a la competitividad.

La disposición y apertura de la nueva administración mexicana son señales claras de cambio, afirma Amapola Grijalva, vicepresidenta de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China.

“Los chinos tendrán que entender que México está cambiando y que tiene las condiciones necesarias para atraer inversiones no sólo de corto plazo, sino también de mayor calado”, afirma Grijalva.

Las expectativas comerciales y económicas que genera China en México son importantes. Potencialmente, México puede convertirse en el socio más importante para China en América Latina si se hacen las reformas e inversiones correctas, opina Grijalva.

En la parte comercial, México registra un déficit, tanto con Japón como con China, mientras que Brasil reporta un cómodo superávit con ambas naciones de Asia.

“Brasil ha hecho la tarea de relacionarse de una manera más proactiva con China (…); Lula (Luiz Inácio Lula da Silva) hizo esfuerzos serios con China cuando fue Presidente y ahora Brasil está obteniendo los resultados esperados”, dice Grijalva.

El comercio entre México y China se balanceará cuando el gigante asiático decida comprar más productos mexicanos y crezca su Inversión Extranjera Directa en México.

“Es tiempo de que México deje atrás su miedo de una asociación estratégica con China: tenemos las condiciones para competir en los mercados internacionales”, afirma Amapola Grijalva.

Coincide con Chen Yuming y Koji Ishimatsu: México es la puerta de entrada a América; es tiempo de que México vea a China como la puerta a toda la región asiática.

eleconomista.com.mxeleconomista.com.mxFuente: El Economista

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